lunes, 24 de julio de 2017

Visión transversal de Europa

        En los años 1992 y 1993, Julián Marías dictó en el Instituto de España el curso "Visión transversal de Europa". Siguiendo el camino emprendido con su primer curso sobre Europa: "Génesis y realidad de Europa", este segundo es otro tipo de visión sobre la realidad europea, con el soporte añadido de contar con muchas de las conferencias en archivos de audio. Las que tengan buena calidad, quedarán tal cual, las otras clases tendrán que ser transcritas partiendo de grabaciones y apuntes, esperando mejores  tiempos.
             En primer término voy a poner el programa del curso:



                   


               



                  Las dos primeras lecciones se pueden escuchar en los siguientes enlaces:

                                 
              Lección I: Del orden medieval a la aventura moderna


        Lección II: Pérdida de Bizancio y comienzo de las naciones



                     La tercera lección voy a transcribirla a partir de una grabación deteriorada:



             Lección III: La Europa transeuropea: los descubrimientos


Hoy vamos a hablar de la realidad transeuropea y del problema de los descubrimientos, que no es exactamente lo mismo. Conviene distinguir dos planteamientos diferentes. Una cosa son los viajeros, enormemente interesantes, como el caso de Marco Polo o Ibn Battuta, extraordinarios viajeros que recorren gran cantidad de países, más o menos difíciles, más o menos exóticos. Luego han escrito relatos sobre ellos; esto es muy interesante, pero no es lo mismo que los descubridores, estos viajeros recorren territorios no explorados, no conocidos.

Cuando se habla de los descubrimientos, suele confundirse descubrimientos con exploraciones, pero no es lo mismo. El mundo era casi desconocido, incluso en muchos mapas de la Edad Moderna, se decía "ipsum leonis", o lo que es lo mismo "aquí hay leones". Aunque igual no había leones, pero se suponía que sí los había en grandes territorios no explorados. Si se observan los mapas del siglo XIX, no ya del siglo XV, de África, están en blanco o con una indicación remota como Tumbuctú, pero la mayor parte no está señalada. El desconocimiento era muy grande.

Cuando hablamos de conocimiento o desconocimiento, solemos hablar del desconocimiento de los europeos, pero era incluso mucho menor el desconocimiento de los habitantes de estos territorios:
¿que sabían los africanos de África, los aborígenes de América, de América, empezando por su existencia?

Desde mediados del siglo XV hay toda una serie de viajes que tiene un carácter, que no es la mera exploración de territorios no conocidos o mal conocidos, pero cuya existencia es notoria. Son viajes de descubrimiento. Se habla muchas veces de la "Era de los Descubrimientos", que empieza fundamentalmente con los portugueses.

Los portugueses estaban en un borde de Europa, con una rápìda nacionalización, y lo pondría entre comillas, porque no era propiamente una nación todavía, no había una conciencia nacional. Dan por terminada la conquista del territorio portugués, llegan al Algarve y entonces se vuelven hacia el mar y hacia los países europeos no peninsulares. Su relación con Inglaterra y su relación con Holanda va a ser una constante de Portugal.

Empieza la atención al mar. Enrique el Navegante (1394-1460) es el promotor de las técnicas de la navegación, de la cartografía... Desde la punta de Sagres se organizan una serie de intentos de exploración de la costas africanas. Los viajes de descubrimiento de los portugueses son hacia el sur, hacia la costa de África (Ceuta), y hacia la costa occidental africana, las islas (Las Azores). Por otra parte Castilla hace algo muy parecido con las Canarias, que se incorporan muy pronto a la corona de Castilla. Hace unos cuantos años se celebró el quinto centenario de la fundación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

Los portugueses siguen descendiendo por las costas africanas y empiezan a tener la ambición de llagar al Oriente por el mar. No se debe olvidar que con la caída del Imperio Bizantino en 1553, y la toma del imperio de Bizancio por los turcos, se ha hecho mucho más difícil la comunicación por tierra con el Oriente. Las invasiones musulmanas siempre han tenido el efecto de cortar las comunicaciones.

Comparamos el hecho enorme, comparado con el Telón de Acero de nuestra época, de la ruptura de las comunicaciones por el Mediterráneo cuando en el siglo VII, los árabes ocupan la costa sur del Mediterráneo y se divide la cultura y la vida de Europa en dos partes. El triunfo del imperio otomano significa la pérdida de las comunicaciones con Oriente, necesaria para el comercio con todo tipo de productos, principalmente las especias, pues la cocina medieval y renacentista era muy sazonada, además las especias servían para la conservación de los alimentos y suponían una gran riqueza para sus poseedores: el clavo, la nuez moscada, la pimienta, la canela; el café, el té después...tienen mucho valor.

En situaciones de dificultad, como en las guerras, el café o el tabaco se han convertido en algo más valioso que el oro o los diamantes, se pagaba lo que fuera por ellos. Lo cual es bastante interesante desde el punto de vista de lo que es la humanidad. Lo que es relativamente superfluo adquiere mucha importancia: un sabor, un aroma, un poco de humo, más que la carne o las patatas, los verdaderos alimentos. Esto es un honor favorable a la humanidad.

Los portugueses quieren llegar por mar al Oriente para dominar en el mercado de las especias, pera ello hay que dar la vuelta a África. Esto se logró cuando se dobló el cabo de las Tormentas o cabo de Nueva Esperanza. Son viajes de descubrimiento de manera relativa, porque son tierras cuya existencia se tiene conocimiento, pero que no habían sido recorridas con anterioridad. No exploradas anteriormente y muy mal conocidas.

Luego hay una tercera posibilidad, que es la expansión europea, esto es diferente. Es una expansión más allá del continente. El establecimiento de los europeos y su proyección exterior. No se trata de recorrer nuevos mundos, ni descubrir otros diferentes. Se trata de que algunas naciones europeas se proyecten en el exterior y se establezcan en otras tierras. Esto empieza en la segunda mitad del siglo XV.

Todo esto coincide con el establecimiento de la modernidad, con el descubrimiento de la imprenta, con la constitución de las naciones. Que son un tipo distinto de sociedad y de Estado, y un tipo distinto de vinculación de los habitantes con el poder público existente en esos países que se convierten en naciones.

Conviene distinguir estos tres aspectos de la relación con el exterior de los países: los viajeros, los descubridores y el establecimiento de los europeos fuera del continente. Lo decisivo fue América. Aunque Colón pretendía ir a las Indias Orientales. 

Hay un conocimiento cierto de la esfericidad de la tierra, y un error respecto de su tamaño. la combinación de ese acierto y ese error es la causa del descubrimiento de América. Tenía un elemento de descubrimiento en el sentido más radical de la palabra. No se sabía lo que se iba a encontrar. 

Cuando zarpan las tres naves de Colón con rumbo al Occidente, con rumbo a lo desconocido, no saben lo que van a encontrar, no saben si van a encontrar algo. Aparece una actitud radicalmente nueva, actitud descubridora. Los tripulantes tienen algún momento de desesperación, porque no se llegaba a ningún sitio. Colón hubo de apaciguarlos. De modo que hay un elemento de descubrimiento. 

Pero lo característico es que no solo fue descubrimiento. Los vikingos y otros han sido reivindicados como presencia anterior a Colón. Si llegaron no pasó nada. Pero Colón dejó en el fuerte de Navidad treinta y ocho españoles y se volvió para regresar otra vez. Llevó muestras de los productos y las personas de América. Con el propósito decidido de acometer a su vuelta la evangelización de las nuevas tierras descubiertas.

En el diario de Colón, antes de regresar a España, en la anotación que hace en su escala en Lisboa habla de la cristianización de los nuevos territorios. El propósito de la evangelización, que no fue solo un proyecto de la Iglesia Católica, la Iglesia fue el instrumento, pero el proyecto era un proyecto nacional, desde los reyes en adelante. Esto se dice por Colón antes de llegar a Barcelona y presentarse a los reyes de España. Cosa que no es conocida y muchas veces tergiversada.

El hecho es que Colón deja en el fuerte de Navidad a treinta y ocho españoles y a su vuelta no queda ninguno, los habían matado a todos. Fueron los primeros muertos de América, de los que curiosamente no se habla nunca. Colón no toma represalias, no lo tiene muy claro. 

Ya en la Capitulaciones de Santa Fe había Colón recabado la autoridad sobre los territorios que se descubrieran para su cristianización y toma de posesión en nombre de los reyes de España. Es decir. lo que hacen los españoles es establecerse, desde el primer momento. Es el primer hecho en que un país europeo va más allá del continente y se convierte en una realidad transeuropea. ta es la palabra que conviene no olvidar.

Desde 1492 se hace todo esto y con una velocidad absolutamente asombrosa. Yo llegué a América por primera vez en el año 1951. Están escritos en un libro titulado "Hispanoamérica", cuyo primer artículo se titula: 23 08 1951 Inverosimilitud. En ese artículo decía: "Que algo acontezca, no prueba que fuera verosímil". Desde que llegué a América no entendí nada, no entendí como se pudo hacer lo que se hizo y cada vez lo entiendo menos. América es un continente inmenso, no tienen nada que ver con las dimensiones europeas y españolas. Con una geografía complejísima, con unos ríos que no tenemos idea de lo que son, con unas cordilleras, como los Andes, que tienen comparación en Europa, con unas selvas intrincadas, casi impenetrables, con desiertos, con todas las dificultades imaginarias. Pero sobre todo la distancia.

Recuerdo que fui volando desde Panamá a Lima (2329 Km) en un magnífico avión DC-6 , todavía no reactor, que estuvo volando ocho horas. Con su puñado de hombres Pizarro hizo este mismo recorrido, y desde allí se fue a conquistar Cuzco, situado a 3300 metros de altitud, donde hace falta tomar precauciones para adaptarse a esa altura. Además en poquísimos años estaban en todas partes. En treinta años están en todas partes del continente americano.

Fundaron ciudades, con su plaza mayor, con su audiencia, con su iglesia. Muy pronto con la imprenta, primero en México y luego en el Perú. A los sesenta años de la presencia española se fundan universidades. A los treinta años exactos del viaje de Colón ha terminado la vuelta al mundo Elcano, Magallanes había muerto en la islas Filipinas, con una sola nave regresa a España, con diez y ocho tripulantes, habiendo partido doscientos y pico, creo que eran doscientos ochenta (234), pero no estoy seguro.

Los que iban a América estaban casi seguros de dejar la piel. Es conmovedor el balance que hace Bernal Díaz del Castillo al final de su libro, maravilloso: "Historia verdadera de la conquista de Nueva España". En dicho libro dice: "Murió de su muerte", que es una expresión muy bella, a mí me gusta mucho. Es decir de su muerte natural. En aquellos tiempos era una muerte excepcional, pues se moría comido por las fieras, matado por los indios, comidos por ellos, sacrificados con cuchillos de obsidiana en las pirámides, etc... y de vez en cuando alguno "moría de su muerte", incluso alguno volvía. Pero están en todas partes.

Se hizo en poquísimos años, es asombroso, lo cual quiere decir que se establecieron allí, e hicieron lo que se llama un injerto, el concepto capital de la actuación española. Encontrando sociedades de muy distinto nivel, de creencias, de estilos de vida y sobre ellas practicaron un injerto español, como había hecho Roma en la antigüedad, es el único que se parece. Eran sociedades no europeas, sino  sociedades hispanizadas. Esto es capital.

No solo desde el punto de vista humanístico, artístico: la escuela cuzqueña de cuadros, en gran parte religiosos, me dijeron en mi primer viaje había producido 400000 cuadros para toda América, pero en un viaje posterior se calculaban 600000 cuadros. Además de las construcciones de iglesias, de comunicaciones, de palacios, casi inmediatamente de la presencia española en América. Por ejemplo el inmenso monasterio de San Agustín de Acolman construido nada más terminada la conquista.

Sobre todo hubo la forma vital, la forma humana, la forma biológica, que es el mestizaje. América está llena de indios. Es curioso que se hable del exterminio de los indios, pero no se recuerda que el 65% de los habitantes Guatemala son indios. Hay muchos indios y muchos mestizos, más mestizos que indios. Es lo que se llama un injerto, en el sentido técnico y preciso de la palabra.

En un grado inferior lo mismo hicieron los portugueses en el Brasil. En primer lugar por ser un poco más tarde que en España, bien entrado el siglo XVI. En segundo lugar por ocupar solamente las costas del continente. Tuvieron al principio poco desarrollo urbano. No hubo imprenta en mucho tiempo, no hubo universidad tampoco y había muy pocos indios. Hoy quedan menos de doscientos mil indios. En cambio lo que hubo fue:negros.

La importación de negros de África fue muy desigual, muchos en los Estados Unidos, sobre todo en el sureste, pocos en la zona española, sobre todo en el Caribe. También en gran medida en el Brasil. Luego se fueron extendiendo en los Estados Unidos por todo el país después del término de la esclavitud. Posteriormente se produce en el Brasil un mestizaje muy bien logrado, desde el blanco puro al negro puro, pasando por todos los intermedios. También esto les ha llegado al alma este mestizaje, que participa de las formas de vida de origen europeo.

La expansión del Brasil hacia el interior es mas tardía. El tratado de Tordesillas había establecido unos límites entre las expansión portuguesa y la española. Pero la expansión del Brasil se produjo en la época española, entre 1580 y 1640, cuando España y Portugal tenían un mismo monarca. Durante los reinados de los felipes: Felipe II, III y IV. Había una ciudad en el Brasil que se llamaba Filipeia, hoy llamada Joao Pessoa. Aprovechando esta situación los exploradores portugueses: los Bandeirantes, penetran hacia el oeste y rebasan los límites territoriales del tratado de Tordesillas. Gracias a esta situación el Brasil es enorme.

Muy avanzado el siglo XVI y sobre todo durante el siglo XVII empieza la presencia inglesa en América, América del Norte, que primero fue española. La primera ciudad de los Estados Unidos actuales es San Agustín, en Florida. Explorada por Lucas Vázquez de Ayllón, figura muy interesante, que exploró toda la zona del nordeste de lo que hoy son los Estados Unidos y otros muchos que exploran la costa suroeste de lo que hoy son los Estados Unidos y que en ese tiempo formaban parte del virreinato de la Nueva España. Es el caso del estado de Montana, que es en español Montaña, cuyo lema es "Oro y plata", también de origen español, ese lema se usa en español.

En el estado de Oklahoma, donde estuve dando clases había un hotel con el nombre de Coronado, el descubridor del Cañón del Colorado. La costa occidental de América fue también explorada por los españoles, en el siglo XVIII. En el Canadá hay referencias españolas,, como en Vancouver, antes llamado Vancouver y Cuadra, por el explorador español Bodega y Cuadra. Vancouver y Cuadra se hicieron amigos y llegaron hasta Alaska en sus descubrimientos. Pero los españoles no se establecieron casi nada en estos territorios, no hubo, pues, injerto.

La penetración inglesa, que tuvo una gran importancia, tuvo un carácter completamente distinto de la española. Su categoría se puede considerar como una implantación en forma de transplante, frente al injerto del mundo hispánico. Sociedades europeas, inglesas concretamente, se trasladaron al continente americano, para formar sociedades igualmente europeas, que no tenían nada que ver con América, excepto el territorio. Los llamados "pieles Rojas" fueron apartados, aunque hay que hacer la salvedad que eran muy poco numerosos en comparación con los indígenas de las zonas tropicales.

La diferencia está entre el trasplante y el injerto. Entonces se formaron sociedades europeas. En una franja relativamente pequeña. Cuando los Estados Unidos se independizan solo son los trece estados de la franja atlántica. Cuando se habla del Midwest, el Medio Oeste de los Estados Unidos, están al Este de este país. Nadie pensaba en los Estados Unidos, de costa a costa, en ese momento. La expansión de los Estados Unidos se produce después de su independencia.

Se  hicieron unas comunidades europeas, homogéneas, sin relación con la población aborigen. Luego hay establecimientos muy fugaces de los holandeses, no olvidemos que los holandeses fundan Nueva Amsterdam, que luego llegará a ser Nueva York. Posteriormente hay establecimientos franceses en el Canadá y en Lousiana, muy tardíos, muy a fines del siglo XVII. Esto es el establecimiento de los europeos fuera de su continente.

La expansión portuguesa tuvo más importancia en el Oriente, sobre todo en la zona de Indonesia, que después fue ocupada por los holandeses. Éstos se intentaron expandir por los territorios portugueses del Brasil como muestra el cuadro de Juan Bautista Maíno, que está en el Museo del Prado, en la que se muestra la reconquista de Bahía por don Fadrique de Toledo, en tiempo de Felipe IV. La actual Indonesia fue portuguesa y luego pasó a manos holandesas. También existieron ciudades en manos portuguesas que aseguraban su expansión ultramarina, como Goa o Macao.

También se exploró el Pacífico, descubierto por Vasco Núñez de Balboa, posteriormente fue explorado por varias expediciones, estacando la de Magallanes-Elcano que dio la vuelta al mundo. En las Filipinas se establecen los españoles de un modo permanente, hasta 1898, con protagonismo de Legazpi, Urdaneta, Mendaña y su esposa Isabel de Barreto, el gran piloto Quirós. La exploración de la islas Marianas, Marquesas, Palaos..

La primera gran trasvasación, diríamos, de un país europeo hacia otro continente es, primariamente, la española. Y entonces aparecen tres naciones de Europa que son transeuropeas: España, Portugal, Inglaterra. Son las tres naciones transeuropeas, a las que habría que añadir, en tono menor, a Holanda. Además aparece otra nación pobladora, pero en este caso sin el océano de por medio: Rusia.

Rusia es un gran país colonizador, que en el siglo XVI era el Gran Ducado de Moscovia, algo muy pequeño, pero entonces empieza una expansión enorme hacia el este por tierra. Acompañado de una parcial rusificación de los territorios hasta llegar hasta el Pacífico. Incluso atravesaron el estrecho de Bering y Alaska fue rusa, que luego fue comprada por los Estados Unidos. Fue un gran país colonialista, aunque luego como Unión Soviética quisiera dar lecciones de anticolonialismo. 

Europa queda modificada con esta expansión. Los descubrimientos, especialmente cuando van seguidos de establecimientos, alteran a estos países, y esa modificación es muy desigual. España, con gran diferencia, quedó incomparablemente más afectada, porque se empeñó en la empresa americana, como continuación del proyecto histórico español. Porque el hecho de que España fuera la primera nación, en el sentido moderno de la palabra, se debió, y parece mentira que esto no se haya visto, a un proyecto histórico, que es el de la Reconquista. 

España no tenía los recursos técnicos de los países más avanzados en esa época, ni la población adecuada, que según Chaunu tenía que ser como mínimo cuarenta habitantes por kilómetro cuadrado para realizar una tarea histórica adecuada. El único país que estaba realmente poblado en Europa era Francia, que tendría a fines del siglo XV, unos quince millones de habitantes, Inglaterra tenía cuatro millones de habitantes, España tendría siete u ocho, Portugal era un millón. Todo esto añade más inverosimilitud, por la expansión en aquellos inmensos territorios.

De esos ocho millones de habitantes de España, la mayor parte se quedaron. Fueron muy pocos los que fueron a América, pero quedó afectada por la continuación de ese proyecto histórico español de identificación con el cristianismo, que es el motor de su formación nacional y que proyecta sobre el otro mundo. El propósito de la cristianización es originario y constante. El texto d Colón, en Lisboa, antes de llegar de su primer viaje es bien explícito.

Se produce por España una nueva creación política, que es la supernación en ambos hemisferios, la Monarquía en ambos hemisferios y se fundan las provincias o los reinos de Indias, gobernados por virreyes, con las capitanías generales, con las audiencias, se llena todo de ciudades parecidas a las españolas. Con la diferencia que la población no es española de origen, solamente muy en parte, los demás son indios o mestizos, luego africano en algunas zonas limitadas. Entonces se crean países.

Ha habido tal desfiguración posterior, desde la independencia, que no se ha visto que eran países. Humboldt escribe al final del Virreinato, en 1804, una libro titulado "Ensayo político sobre el Reino de Nueva España", en el que cuenta la realidad  de ese reino con gran entusiasmo. También Jorge Juan y Antonio de Ulloa, dos grandes marinos y científicos, hicieron recorridos por toda América. Escribieron unos libros espléndidos, que recientemente se han reimpreso, sobre todo las artes más científicas son de Jorge Juan y las más históricas las de Antonio de Ulloa. En uno de los capítulos sobre el Perú, empieza con los reyes del Perú antiguo y termina con Fernando VI, desde los Incas a los Austrias, todos son reyes del Perú en continuidad. Luego las transcripciones de lo que era la vida en estos países son muy sabrosas, algunas de las cuales mostré en mi libro "La educación sentimental", sobre la vida del Perú, los limeños y las limeñas.

Es de destacar a los viajeros, que escribieron sobre México en el siglo XVIII, con un desarrollo se costumbres, urbano, de gran refinamiento literario y artístico. Eran países hechos a semejanza de España, pero no era España y poblados, no por españoles principalmente. Se ha publicado hace poco un libro muy interesante, que es una colección de cartas de españoles a sus familias, sobre todo a sus mujeres, principalmente, en el siglo XVIII, desde América, pidiendo que se preparen para ir a América. Son cartas familiares, privadas, de gentes corrientes, en las cuales se refleja lo que era la vida en los lugares de América donde estaban. Se refleja como era la vida en América en el siglo XVIII. Daba la impresión de una vida privada muy sugestiva.

Naturalmente todo esto se hace con la lengua española, que es la lengua propia de estos países. No es solo la lengua de los administradores, los intelectuales o los políticos, sino que es la lengua propia de los países. Hay escritores creadores en América desde el siglo XVI, porque escribían en nuestra lengua, la que hablaban en su casa, con sus vecinos.

En América se hablaban cientos de lenguas. Los indios apenas podían entenderse entre si con tantas lenguas habladas. La única forma para que los indios hablaran entre sí era mediante el uso del español o el portugués, porque el portugués es la lengua del Brasil, sin más, no hay otra lengua parte del portugués. Los habitantes originales, los emigrantes de todos los países, incluso japoneses, todos hablan el portugués, la única lengua del Brasil.

En el caso de Inglaterra conviene estudiar un poco mejor la situación. Tiene primero colonias, primero en la franja oriental de lo que fueron después los Estados Unidos y el Canadá, donde expulsaron a los franceses, con gran crueldad, una página no muy limpia y bastante dolorosa.
En estas colonias inglesas hubo poco desarrollo urbano, con escaso nivel artístico, la imprenta tarda en aparecer, lo mismo que las universidades.

Las colonias inglesas fueron producto de una emigración primariamente religiosa. La mayor parte son disidentes del anglicanismo. La iglesia anglicana había sido originariamente un cisma. Enrique VIII se proclama jefe de la iglesia de Inglaterra, pero conservando el contenido dogmático del catolicismo. Luego hay una deriva hacia el protestantismo, por influencia del calvinismo de Escocia. Los que no son anglicanos: católicos, calvinistas y otras confesiones cristianas, lo que luego se llamará "denominations" en los Estados Unidos, buscan la libertad religiosa y emigran a América.

Es una emigración religiosa, en busca de libertad religiosa. En los Estados Unidos era decisivo la ausencia de relación entre la Iglesia y el Estado, la no confesionalidad del Estado era fundamental. Pero el carácter religioso de sus habitantes es muy importante. La tolerancia religiosa era primordial, aunque algunas veces hubiera intolerancias parciales.

En la parte española y la portuguesa no hubo esa libertad religiosa, hay una unidad religiosa, fundada en el catolicismo, que es lo que se enseña. Se manifiesta en todas las actividades de la sociedad. Por ejemplo divertido, en algunos cuadros de las iglesias del Cuzco se muestran algunos herejes europeos, por ejemplo Zuinglio o Lampadario. Poco dirían a los indios estos herejes.

Luego se consideró que los indios no eran susceptibles de estar bajo la jurisdicción inquisitorial, pues sus orígenes religiosos eran más complejos y difíciles. No se les podía pedir un rigor dogmático, que sí era posible sobre los españoles.. La Inquisición tampoco actuaba sobre los no cristianos. La persecución que se realizó a los judíos era la que se efectuaba a los judíos bautizados, por sospecha de falsa conversión.

Las leyes de Castilla se llevaron a América, se adaptaron al nuevo continente y finalmente se recopilaron en las "Leyes de Indias", ejemplo de legislación, en tiempos de Carlos II. En Inglaterra se crearon comunidades plurirreligiosas, en las que convivían varias religiones, que en muchos casos son formas de devoción distinta, como si en el catolicismo se prefieren a los franciscanos, frente a los jesuítas. Hay gentes que incluso cambian de denominación religiosa al trasladarse dentro de los Estados Unidos o al tener un ansia de mayor vida religiosa, pero no se puede hablar de doscientas religiones, porque no es así.

Esto es lo que pasa en los Estados Unidos, pero Inglaterra tiene en el siglo XVIII y, sobre todo, en el siglo XIX, una enorme expansión colonial. Si manejan un  atlas de antes de la guerra (II Guerra Mundial), verán como casi todos los mapas están llenos de rojo, eran los territorios que estaban bajo dominio de Inglaterra. Había dos tipos, unos eran países británicos, con poblaciones predominantemente británicas, como los Estados Unidos, Canadá o Australia, y había otros que eran regidos por la Gran Bretaña, dominados por la Gran Bretaña, como la India o Birmania. Los ingleses eran los administradores. Esto ocurre también con Holanda en Indonesia, donde ni se hablaba holandés, ni eran cristianos sus habitantes. Hoy mayoritariamente musulmanes. 
en Filipinas no se llegó a imponer el idioma, pero sí la religión. Luego el inglés intentó imponerse sin éxito. Hoy quieren quedarse con el tagalo, desdeñando las dos lenguas más universales: el español y el inglés, lo cual no parece un buen negocio. En nuestra casa a veces ocurre algo parecido.

Conviene distinguir como se produce esa extravasación de Europa fuera de su continente. En primer lugar España y de manera menor Portugal, que quedan transformadas en su realidad por ser la continuación de su proyecto histórico. España es desde el siglo XV un país transeuropeo. Como dice Felipe IV en su traducción de la Historia de Italia de Guicciardini: "Estos reinos, esos reinos...España es una parte moderada de la Monarquía".

En segundo lugar aparecen los países transeuropeos, como Inglaterra, que también se trasvasan a otras partes del mundo, pero su condición es otra. Su condición transeuropea proviene de su afán de tener recursos fuera de Europa. El resto de los países europeos son naciones intraeuropeas. 




  Lección IV: El humanismo: Erasmo, Vives, Budé, Moro, Bembo



Los humanistas fueron la primera internacional que hubo en Europa, desde la época de la aparición de las naciones. El primer grupo que actuó en connivencia en el continente. El segundo grupo que actuó como internacional fue el d los aristócratas del siglo XVIII. Tan pronto como hubo naciones fue posible esta comunicación entre ellos. Son figuras curiosas, de dimensiones más allá de las nacionales. Su verdadera patria era la lengua latina, con un poco de griego. Esa patria era más importante que su condición nacional.


Sienten el patriotismo de la lengua. Desprecian a los clérigos medievales, por su latín degradado. El latín se convirtió en la lengua viva de esa minoría. Los más filólogos son los que influyen más en el cultivo del latín, degradado con el paso del tiempo. Es el caso de Nebrija o Lorenzo Valla. Pero apenas influyen en la vida de las naciones o en la formación de la opinión o la cultura de los países europeos. 

La palabra cultura se empieza a usar en esos años, el primero que la usa es Vives: "Cultura animi", más tarde Bacon hablara de la "Georgica mentis", georgica es la agricultura en griego, o los textos de Virgilio sobre la agricultura sirven para usar esa palabra.

Otros humanistas tienen una acción profunda muy curiosa, es la acción en las minorías. No eran leídos nada más que por los que leían latín. Pero influyen en los demás. Las personas que leen el latín se dejan influir mucho por los humanistas, y su huella entonces es bastante extensa, en algunos casos muy extensa, sobre todo cuando entran en lo religioso, en lo moral, en lo político, en lo que tiene que ver con los problemas de educación, incluso en las cuestiones que llamaríamos sociales, como la beneficencia, la ayuda a los pobres. Influyen en el conjunto de las sociedades europeas, esto es muy importante.

Los humanistas suelen tener un cierto carácter polémico. Se consideran "modernos", palabra que se empieza a usar en esta época: "La devotio moderna". Aparece el sentido de lo moderno. En el siglo XVII se estudia "La querelle des anciens et les modernes", siempre que aparecen estas cuestiones triunfan los modernos, así ocurrió en este siglo, lo mismo que ocurrió con el humanismo.

Los humanistas, además de aparecer como "modernos", son discrepantes de las formas, por lo pronto literarias, de los escolásticos. Rechazan la escolástica, principalmente porque está escrita en mal latín, también por su contenido. Es curioso como el aristotelismo, muy influyente en la escolástica, va a ser visto con malos ojos por los humanistas, a pesar de su entusiasmo por lo griego. Los humanistas irán más hacia Platón, hacia los neoplatónicos y hacia algunos latinos, muy principalmente los estoicos, que influyen enormemente, como el caso de Séneca o Cicerón, también Quintiliano, que escribió principalmente sobre retórica pero tenía que ver con el buen latín.

Esas eran las preferencias de los humanistas frente al aristotelismo, aunque de segunda mano, de los escolásticos tardíos. Los humanistas son coetáneos en muchos casos, en otros son contemporáneos. Es curioso que los más importantes eran amigos entre sí, con la excepción de Bembo, que hacía una vida más localizada en Italia, y hace un aparte del otro grupo de los humanistas.

Había un intercomunicación frecuente desde varios países, el grupo principal se mueve en la Europa centrooccidental, Inglaterra, Francia, los Países Bajos, porque hay un español muy importante: Luis Vives, que vive entre los Países Bajos o Inglaterra, pero que no actúa desde España. Son bastante viajeros, eran amigos y van de un lado para otro en muchas ocasiones. Hay un gran entrecruzamiento entre ellos. Los libros se comparten y se leen unos a otros. Se cruzan cartas, es una de las grandes épocas epistolares, como en el siglo XVII, en la segunda mitad, con cartas de gran valor intelectual. Es el caso de Descartes, Espinosa, Leibniz, que escribían gran parte de su obra intelectual en cartas. El equivalente de las revistas culturales posteriores. Ya se escribe en latín y en francés, sobre todo en francés, que pasa a ser el idioma de la cultura superior. Leibniz, que es alemán escribe en latín, en francés, algunas cartas en inglés y muy poco en alemán, cosa muy curiosa. 

La Reforma protestante es contemporánea del humanismo. La mayor parte de los humanistas no son luteranos, los principales miran con desconfianza la Reforma. Hubo la gran disputa entre Erasmo y Lutero sobre el libre albedrío. Todos ellos aceptan el magisterio de Erasmo. Era el más influyente de todos los humanistas, hombre de inmenso saber, pero creo que la causa de su relativa popularidad y de su influencia es que era el más crítico de todos. Sobre todo respecto de la Iglesia, aunque fuera canónigo. Era un canónigo anticlerical. Es la tendencia que tienen algunas épocas hacia el negativismo.

Si se escribiera la historia según qué épocas o países en los que el negativismo goza de gran favor sería muy esclarecedora de muchas actitudes. Hay, sin embargo, otras épocas en las que el negativismo produce repulsa. Pero en general la actitud crítica, negativa es la que compensa. Es la actitud del que ve un queso de Gruyère y percibe nada más que los agujeros. Lo que hay que ver es el queso y, sobre todo, que sin el queso no habría agujeros. Si embargo hay épocas en que gusta mucho el ver los agujeros y no ver el queso. Es una de las razones principales de su éxito, aparte de su gran talento y de su sabiduría, que era considerable.

Los humanistas eran hombres independientes, relativamente solitarios, unidos por relaciones de amistad. No eran frailes, más bien eran hostiles a ellos. Los que eran clérigos se comportaban de manera distinta. Pero sus apoyos están, sobre todo, en el mundo seglar. Es lo propio del humanismo, su gran innovación, pues los intelectuales medievales eran clérigos. Nebrija era casado y tenía seis hijos. Vivía de su sueldo de profesor universitario.

En ese tiempo surge una nueva orden religiosa: los jesuitas, fundados por San Ignacio de Loyola, con una influencia clara de los humanistas, se funda en la Sorbona, universidad relacionada con los humanistas. Tiene un carácter marcadamente internacional, sus fundadores son miembros de diversos países, hay unos rasgos que hacen de esta orden distinta de las demás. Con un carácter moderno, no medieval. Su estilo está próximo a los humanistas.

Tienen los humanistas ciertas tendencias aristocráticas. Se mueven entre minorías refinadas, que dominan la lenguas clásicas y a los estratos superiores de la sociedad. Es interesante la frecuencia de sus relaciones con reyes, como en el caso de Vives o Moro. Budé no tanto, pero tuvo mucha importancia en la fundación del Collège de France, la gran creación intelectual creada por Francisco I, de Francia, frente a la Sorbona. Esta última era bastante medieval todavía y dominada por los clérigos. El Collège de France es una fundación real y Budé es de los principales fundadores.

El cardenal Bembo tenía relación con las cortes italianas, principalmente la de Urbino. En "El Cortesano", de Baltasar Castiglione, maravilloso libro, uno de los interlocutores principales es Bembo, y el más importante de todos. 

Piensen las relaciones tan próximas que tiene Luis Vives con Catalina de Aragón, esposa de Enrique VIII, al que le dio bastantes quebraderos de cabeza. A Tomás Moro le costó la cabeza el enfrentamiento con el mismo rey. Vives escapó de esa amenaza y se trasladó a Brujas, donde murió apaciblemente.

Los humanistas tenían un gran prestigio internacional. Se escribían cartas en las que ponía: "Erasmo, Europa", y el correo llegaba, funcionaba mejor que ahora. El primer ejemplo de la visión transversal de Europa son los humanistas. Eran patrimonio de las minorías selectas de Europa. Crean una influencia en todos los países y que será muy distinta de la influencia de los escritores que escriben en sus lenguas vivas.

Hay otro tipo de humanistas más locales. como los hermanos Valdés en España o Montaigne en Francia, o los que escriben en italiano. Tienen influencia local en los países respectivos, pero no en todos los demás. Los que escriben en Alemán, como los que producen el protestantismo, o como Calvino, que escribe en francés tienen una influencia distinta.

Hay que tener en cuenta que hasta muy avanzado el siglo XVIII se traduce muy poco de unas lenguas a otras, sobre todo en el pensamiento. Que se escriben en la lengua propia o en latín y se traducen en latín para los extranjeros. Descartes escribe sus obras en francés o en latín. La edición internacional de Descartes, entre 1683 y 1701 se hizo en latín, y eso ocurre con casi todos los autores importantes. El primero que se traduce al francés es Locke, luego se traducen cada vez más al francés, que sustituye al latín como lengua internacional. Si se quiere conocer el grado de convivencia entre los diversos países de Europa hay que darse cuenta de estos detalles relacionados anteriormente.

Erasmo fue enormemente famoso, tuvo esa actitud crítica, que refería. Una actitud fundamentalmente reformista, pero no en el sentido de la reforma luterana. La necesidad de una reforma dentro de la Iglesia se hacía sentir dentro de Europa, desde principios del siglo XV, incluso antes, y esto se acentúa en la obra de Erasmo. Respecto del cual hubo una actitud católica no muy leal, al que trataron con bastante respeto y tolerancia, con miramientos, hasta que murió. Entonces comenzó una corriente adversa, se empezó a ver el lado peligroso, inquietante de Erasmo. Porque siempre se temió que abrazara la Reforma; no lo hizo nunca y probablemente no lo hubiera hecho nunca, pero siempre había el peligro. Se temía que si había hostilidad a Erasmo en los medios católicos, esto lo empujara hacia el movimiento reformista. Cuando murió ya no había peligro, y en cierto modo, se levantó la veda, que creó una corriente antierasmista bastante fuerte.

Erasmo era contrario a la Reforma protestante por dos razones, una porque Erasmo tenía afán de libertad, defiende la libertad humana, y consideraba que las ideas luteranas no concedía el lugar adecuado a la libertad del hombre. Por otro lado a Erasmo le apasionaban las letras, la cultura y a los protestantes, espíritus religiosos apasionados, no los veía como apasionados por las letras y por las formas superiores de la cultura, aparte que Erasmo se mantuvo siempre en la ortodoxia.

El problema surgió a la muerte de Erasmo, entonces apareció el erasmismo. Cuando empiezan los "ismos", que es lo mismo que la "itis", la inflamación de algo, sobre todo en los investigadores recientes, que ven en todas partes erasmismo. Todo el que tenía un espíritu crítico aparece como erasmista. Esto me recuerda un cuento de Azorín, tan breve, que no resisto la tentación de repetirlo: Hay un famoso escritor que tiene manía a otro que escribe en un periódico local y le dice a su sirviente que quite ese artículo del periódico. Un investigador, después de unos años descubre esos artículos recortados y llega a la conclusión que ese famoso escritor del principio recortaba esos artículos por su gran admiración a ese articulista. Al revés de lo ocurrido. Esto se debería distribuir a todos los investigadores históricos, para que tengan ciertas precauciones antes de llegar a una conclusión. Hay que tener precauciones al identificar el erasmismo, porque lo hubo, pero no tanto.

Vives es una figura muy distinta. Era el pensador católico por excelencia, pero provenía de una familia de judíos conversos. Creo que para evitar el problema, alejarse de la cuestión del judaísmo y dedicarse a su vocación intelectual, fue la razón por la que se fue a vivir a Holanda. Hay que distinguir entre la circunstancia del hombre y su vocación. Luis Vives tuvo una familia judía, pero lo que quería es llevar al vida de un intelectual católico. La vida humana se hace con la interacción de los dos elementos, la circunstancia y la vocación.

Vives escribe en latín siempre, con algún texto griego, se dedica a problemas muy intelectuales, políticos, filosóficos, sociales, de la educación. Problemas religiosos, escribe un comentario, palabra por palabra del Padre Nuestro. Escribe una carta al inquisidor general, que era amigo suyo, indicándole los peligros que puede acarrear un mal uso de esa institución. Sus amigos fueron otros humanistas, como Erasmo, Budé o Tomás Moro. Tiene una amistad muy próxima con Catalina de Aragón, tiene la estimación de Enrique VIII, que tenía el título, otorgado por el Papa de "Defensor de la fe", todavía usado por la reina de Inglaterra, pesar de ser cabeza de la Iglesia de Inglaterra. El rey de Francia era "Rey cristianísimo", el rey de Portugal era el "Rey fidelísimo", los reyes de España son los "Reyes Católicos", título anterior a la reforma protestante, no eran Reyes Católicos frente a los protestantes.

Vives no era partidario de la anulación del matrimonio de Enrique VIII con la reina Catalina de Aragón, para evitar problemas, los que le costaron la cabeza a Tomás Moro, se trasladó a los Países Bajos hasta su muerte en 1540. Era un hombre interesado en la vida privada, casado con Margarita Valldaura. Con sus amigos flamencos y españoles, siempre escribiendo y leyendo, esa fue su vida. Cuando habla con cierto desdén respecto a la cultura en España, lo que echa de menos es que haya doce o catorce editores que publiquen en latín y en griego, porque lo que se publicaba en lenguas vivas no le interesaba nada. No se refería a la cultura española en general, solo a la que se publicaba en latín y griego.

Tomás Moro fue otra figura importante dentro del humanismo y dentro de la vida inglesa, fue canciller de Inglaterra. Escribió numerosos libros, el más famoso fue la "Utopía", presentando un ideal de sociedad, con inspiración platónica. Tuvo una identificación muy fuerte con la dinastía de los Tudor. Escribió un libro sobre el rey Ricardo III, que no se sabe con certeza si lo escribió. Está hecho muchos años después de la vida de este rey, no está muy clara su autoría.

Era Moro un hombre de gran integridad moral. No pudo aceptar la voluntad de Enrique VIII, que quiso separarse de Catalina de Aragón al enamorarse de Ana Bolena y querer casarse con ella. Tuvo el rey otros amoríos, pero en este caso quiso casarse otra vez, separándose de Catalina de Aragón. Moro no aceptó y fue decapitado por orden de Enrique VIII. En su reinado era difícil conservar la cabeza, pues estaba enfrentado a los católicos y a los protestantes. Posteriormente fue canonizado en 1935, junto a John Fisher, también figura principal que sufrió la misma suerte que Moro, figura muy admirable por su entereza, por su valor, por su sentido del humor. Mantuvo la serenidad hasta el final. Muy amigo de Vives, sin embargo Vives llevó una vida muy modesta comparada con los recursos de que disfrutaba Moro en la corte de Inglaterra.

Otra gran figura es el cardenal Pietro Bembo, es una figura enormemente atractiva. Representa, quizá, el espíritu del Renacimiento, tiene ese elemento de refinamiento, de magnanimidad, de goce de las cosas. Era veneciano, excelente latinista, pero le interesaban enormemente las lenguas vivas. Escribió el "Tratado de la vulgar lengua", escribió poesía, prefiriendo el idioma toscano frente al veneciano de origen. En Italia hay muchos dialectos, no todos escritos. Menéndez Pidal estudiado la lengua de Cristóbal Colón, llegó a la conclusión de que el genovés, lengua de Colón, no se escribía y por ello Colón escribió en otras lenguas que sí se escribían, como el español, con portuguesismos, algo de italiano, pero con faltas de ortografía. Aprendió español en Portugal y siempre lo habló y lo escribió. Todo esto lo explica admirablemente Menéndez Pidal.

El toscano fue la lengua de Dante y era un personaje destacado en el maravilloso libro "El Cortesano" de  Baltasar Castiglione, libro de los más interesantes y decisorios del Renacimiento, traducido admirablemente por Juan Boscán. Fue de los primeros estudiosos de las lenguas vulgares. Bembó reforzó la influencia del toscano como lengua para toda Italia. Algo parecido a lo que significó la traducción de la Biblia al alemán por Lutero, que supuso la fijación de la lengua alemana, partiendo del alto alemán que hablaba éste, e hizo que el alto alemán fuera la lengua de todos los alemanes.

En los países que manejan varias lenguas es decisivo la prota fijación de una de ellas, como ocurrió con el castellano en España o la influencia de un gran escritor, como ocurrió en Italia con Dante o el mismo Bembo.

El movimiento humanista responde perfectamente a esa transversalidad de Europa. Es el primer movimiento de la vida intelectual en que aparece Europa como tal, la Europa centrooccidental. Esta Europa se mantiene en un proyecto de reforma liderado por los humanistas y la lengua latina. Esto empieza a quebrarse con la insistencia en la lengua alemana por los protestantes y la lengua francesa utilizada por Calvino. En último término se empieza a producir una brecha entre el mundo germánico y el románico.




          Lección V: La estructura nacional del Occidente europeo



Desde finales del siglo XV, hasta ya entrado el siglo XVIII, se produce una gran transformación. Hay un tránsito de la Edad Media al Renacimiento en que cambian muy profundamente las estructuras sociales y políticas. Hay una alteración del vínculo entre los ciudadanos y el poder público. En la Edad Media son relaciones de tipo feudal, que tenían un elemento muy importante de lealtad personal, y además una especie de escalonamiento jerárquico en forma de pirámide. Hay una cima que es el rey, el superior de los señores feudales, pero en su poder efectivo existía poca diferencia. Por ejemplo los señores feudales tenían ejércitos a su cargo, lo que era una responsabilidad y una carga. Tenían que defender sus dominios frente a los desórdenes, el bandidaje, o en España, respecto de los moros. 

La Reconquista estuvo en manos de los nobles, que eran los que tenían que costear las campañas, lo cual era costosísimo. La guerra ha sido siempre algo enormemente cara. Hace muchísimos años traduje un libro de Werner Sombart titulado: "Guerra y capitalismo", que se puede enlazar con otro, también importante: "Lujo y capitalismo". En el primero estudiaba el fenómeno de la guerra relacionado con el desarrollo del capitalismo moderno. La introducción de las armas de fuego hace ya imposible la existencia de los ejércitos nobiliarios, de los señores feudales, porque no solamente las armas eran mucho más costosas, sino que tenían un consumo e municiones muy elevado, con lo que resultaba todo mucho más caro.

Las armas blancas no tienen más gasto que ellas y la flechas son mucho más baratas que las armas de fuego, frente al consumo de pólvora y balas. Aquella historia del generalito mexicano que se compró un cañón e hizo la revolución por su cuenta, dejó de ser posible. Únicamente el poder real podía mantener un ejército. Esto fue un instrumento capital de la concentración del poder y las responsabilidades de los gastos en manos del Estado.

El poder real se va afianzando, al final de la Edad Media, fundamentalmente apoyándose en el pueblo, en las ciudades frente a los castillos, a la nobleza feudal. Una de las razones de que la unión nacional se hiciera en España antes que en otros países, se debió a que el feudalismo en España era débil; mucho más fuerte en otros países. La nobleza tenía un poder mucho mayor en Francia o en Alemania. 

Se va produciendo un proceso de incorporaciones sucesivas en la formación de las naciones modernas. Frente a la anexión, que es la absorción de una sociedad menor por otra mayor y más poderosa, de tal manera que la menor desaparece y queda fundida dentro de la mayor y más potente. En cambio la incorporación es la unión de dos sociedades o más que perviven en el seno de la nueva sociedad formada, que engloba a las incorporadas. Éstas siguen teniendo su vida particular dentro de una unidad superior. Esto fue lo característico de la formación de España.

Este proceso nacionalizador es una inversión de lo que había sido la monarquía patrimonial en la Edad Media. Durante largos periodos, desigualmente hay una concepción patrimonial de las monarquías medievales: el reino es patrimonio del rey y lo mismo que se forman uniones por matrimonios, como en el caso de la génesis de la corona de Aragón mediante el matrimonio del rey de aragón con la condesa de Barcelona. También ocurre en la división del reino entre los hijos, que se realiza en diversas ocasiones en Navarra o en Castilla y León, el reparto del reino. Esto nos cuesta mucho trabajo comprenderlo ahora, pero si lo vemos a la luz de esta estructura feudal y de la concepción patrimonial es inteligible, que el rey reparta su reino en diferentes partes, y en general terminan mal, con el intento de uno de ellos por unificar otra vez el reino, como ocurre en Castilla entre Sancho II y Alfonso VI. Termina con la muerte de Sancho y la vuelta a la unidad del reino.

Ahora el proceso es el inverso de la monarquía patrimonial. Es el proceso de las sucesivas incorporaciones que van formando unas unidades superiores, y al producirse una dependencia directa del rey se va produciendo una conciencia nacional, con una participación mayor de los individuos en esa empresa colectiva. En la nación el individuo tiene una contribución más directa. Cada vez se hablará menos de vasallo y más de súbdito o ciudadano. Hay una jerarquía en la forma de participación en la vida colectiva desde el nivel de vasallo, pasando por el de súbdito, para llegar finalmente a la categoría de ciudadano.

El proceso nacionalizador se realiza más claramente cuando hay una dinastía que se percibe con claridad. Esto es decisivo en la formación de las naciones europeas. Los reyes de España tenían la misma dinastía, sus matrimonios se realizaban en Castilla, Aragón y Navarra en el seno de la misma familia. El cronista Ramón Muntaner dice que son: "Una carn y una sang", eran todos parientes, miembros de una misma familia.

Cuando se habla del Compromiso de Caspe, hay que tener en cuenta que los participantes están formados por personas de la misma dinastía. Pero cuando hay varias ramas dinásticas en conflicto la cosa es mucho más difícil. Hay dificultades, hay guerras. Como en el caso de Inglaterra con las casas de Lancaster y York, con guerras continuas que hicieron muy difícil la constitución nacional inglesa. Hasta que no se exterminó la rama de los Tudor, la otra rama dinástica, no hubo estabilidad institucional en Inglaterra.

En el caso de Francia la cosa tampoco es tan fácil. Había varios estados de origen feudal que tenían mucha fuerza, con gran personalidad, y van a dificultar la formación del reino de Francia. No digamos el caso de Italia y de Alemania, con una gran atomización. Si se ve un mapa de Italia, todavía más de Alemania, de una época anterior a su nacionalización en 1870, parece un interminable mosaico de estados y estadillos, ducados, principados, reinos... dentro del territorio alemán, es decir había una unión. Había unión lingüística y cultural, pero políticamente había una atomización total. Un inmenso retraso de su proceso nacionalizador, hasta 1870; tres siglos después de la nacionalización española.

Cuando se van produciendo, se van formando estas nuevas realidades que llamamos naciones. Como diría Descartes: "Ces grandes corps que sont les nations": "Esos grandes cuerpos que son las naciones". Es la novedad que se va produciendo en Europa. Las naciones suponen un superioridad respecto de las anteriores formas de poder político, además hay una conexión diferente, una nueva forma de pertenencia de los individuos con el poder general. La impresión es la de pertenecer a una forma superior de comunidad política.

Estas nuevas realidades nacionales, y esto es muy interesante, se convierten en modelos, modelos hacia los que se aspira. España alcanza su unidad nacional muy pronto, hacia 147..., en todo caso en 1479 cuando Fernando de Aragón hereda la corona aragonesa, ya son los dos reyes en Castilla y en Aragón. La unión es muy precoz respecto a las principales naciones y esto le dio una capacidad mayor frente al estado de anarquía de unos decenios antes. Pero un exceso de precocidad podía ser un estorbo.

Los estados italianos eran muy prósperos en esos años, como el caso de Génova, Venecia, Florencia, y además muy avanzados culturalmente y desde el punto de vista económico. Esto hace que tengan una personalidad muy fuerte, lo que va a ser una dificultad para su integración nacional. Algo parecido le sucede a Portugal. Al haberse orientado hacia el mar y hacia los países del norte de Europa: Inglaterra y Flandes, queda aislado de los problemas peninsulares, de Castilla y Aragón. Portugal termina su particular reconquista, tempranamente, y pronto comienza su expansión ultramarina, con las expediciones de Enrique el Navegante por  las islas africanas, la casta, las Azores y llega a Asia. La personalidad portuguesa se hace muy fuerte, a pesar de su tamaño reducido. Esto es lo que impidió la incorporación definitiva a España.

Lo que ocurrió con Aragón en tienpo de los Reyes Católicos, hubiera podido ocurrir con Portugal y la unión de toda la península ibérica. Lo normal es que a finales del siglo XV se hubiera producido una triple incorporación del reino de Castilla, el de Aragón y el de Portugal, se hubiera unificado lo que geográficamente sí lo es, la península ibérica. Sin embargo no se produce, Portugal mantiene su independencia, no acaba de unirse a Castilla, se resiste a ello. Incluso cuando en tiempo de Felipe II se produce la unión de las coronas, no acaba de cuajar esta solución y se vuelve a producir la separación en 1640.

El desarrollo prematuro de Portugal hace difícil la incorporación de la totalidad de la península ibérica, el nombre de España era el de la totalidad de la península ibérica, la Hispania antigua. Muchas veces se decía: "castellanos y portugueses, porque españoles somos todos". La idea es que españoles eran todos los habitantes de la península, y luego se podía ser castellano o aragonés o portugués. La precocidad a veces favorece el proceso de nacionalización, en otro sentido lo puede dificultar, cuando se produce una división, constituyendo una nación menor de lo posible.

En Francia la cosa es bastante delicada, pero lo que ocurre es que los hechos están enmascarados por el nombre. Primero Francia es la isla de Francia: "Île de France", que era bien poca cosa. Luego se forman los reyes de Francia, a continuación se añade la lengua francesa, que es la lengua del norte, frente a la lengua del sur, y otras más. En Francia ha habido una gran variedad lingüística en su orígenes, mayor que en España. 

Tenía Francia el nombre, le Royaume: el Reino, el francés y París, ciudad  de importancia descomunal, la ciudad más importante de Europa en la Edad Media, ciudad muy grande y muy próspera, de gran desarrollo cultural. Su universidad: la Sorbona era enormemente importante. Se consideraba que en esa época había tres poderes espirituales decisivos: Roma, el Imperio y la universidad de París.  En España estaba Santiago, centro de  peregrinaciones, de gran prestigio.
Conviene tener en cuenta ese valor del prestigio, que no es económico, ni político, ni de voluntad de poder, que actúa en la vida de las sociedades.

Por otra parte la unidad de Francia es muy tardía, un siglo posterior a España. Borgoña, luego integrada en Francia, estuvo a punto de ser más importante que ésta. Luego estaba Provenza, Navarra, siempre muy relacionada con el reino de Francia. El primer rey de Francia, Enrique IV era rey de Navarra. También estaban Normandía o Bretaña, con características distintas, nunca antes fundidas con el resto de Francia. La unidad de Francia fue muy precaria, y no se consigue hasta tiempos de Felipe II de España.

En Francia existe esa superioridad del centro parisiense que condiciona el funcionamiento de Francia, creando el fenómeno del centralismo. Se habla mucho del centralismo borbónico, pero el centralismo procede de la existencia de París, que condiciona de una manera insospechada, por lo menos en España, donde no ha habido apenas centralismo, donde el poder ha sido ejercido generalmente por personas que provenían de la periferia. En el siglo XIX se decía que cuando "París toma rapé, toda Francia estornuda". 

Hay un caso extremo, que es la revolución de 1848, un asunto exclusivamente parisiense. El derribo de la Monarquía de Luis Felipe y el gobierno de Guizot es asunto parisino, el resto de Francia se entera por los periódicos. El terror de la Revolución de 1789 hizo temblar a los franceses con la nueva República, y por ello, el primer acuerdo que se tomó fue abolir la pena de muerte en Francia. Como se ve es una distinta forma de estructura nacional la que se presenta en este caso.

Inglaterra es un caso sumamente curioso. En el continente europeo se llama Inglaterra al país entero, cosa que a los ingleses no les acaba de gustar. Inglaterra a finales del siglo XV y muy entrado el siglo XVI, todavía no incluía a Gales, era la Inglaterra original, con una incorporación muy tardía de Escocia. Finalmente Irlanda, que fue invadida, con una represión cada vez mayor a medida que se intensificó el carácter reformado de la iglesia de Inglaterra.

Esa progresiva separación de la iglesia de Inglaterra comienza con Enrique VIII, separándose de la iglesia de Roma, pero sin cambiar el contenido de la religión. Posteriormente hay un proceso de aproximación a las ideas protestantes, menor en la iglesia anglicana y muy fuerte en Escocia, sobre todo con el presbiterismo y el calvinismo. Esta intensificación protestante refluye hacia Irlanda, extremando la represión. Excluyendo a los irlandeses de los puestos públicos y un trato muy duro por su catolicismo, que llega hasta nuestros días.

Esta identificación de Inglaterra con los que es oficialmente Gran Bretaña, o el Reino Unido, que es su nombre oficial, antes se llamaba Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda. Ahora hay que reducirlo a Irlanda del Norte. Reino Unido de Gran Bretaña, que supone la unión de Inglaterra, Gales y Escocia.

Estas naciones que suponen la primera promoción son Portugal, España, Francia e Inglaterra, pero Inglaterra y Francia tienen su unión nacional bastante después que España y Portugal. La lengua inglesa tiene un predominio absoluto en todo su territorio, incluso en Irlanda, a pesar de la conservación de las lenguas locales. Este cambio o proceso de la nacionalización es muy importante, pero no es homogéneo en los primeros países en los que se produce el fenómeno.

La temprana unión nacional española estuvo preparada por la existencia de varios factores. Por una parte, y quizás el primero, es el recuerdo de la monarquía visigoda. Las naciones europeas no habían sido antes nada parecido a una nación, en cambio la monarquía visigoda, invadida por los árabes en el año 711, ocupada en su casi totalidad, se considera como la España perdida y queda como un ideal que hay que reconquistar. Durante toda la Edad Media hay el esfuerzo por reconquistar la monarquía visigoda. El reino de León es el que se considera el más heredero del reino de los godos y eso le dio una cierta jerarquía superior, incluso considerándose emperador de los demás reyes de la península, porque tenía el recuerdo y la pretensión de restauración de la monarquía visigoda.

Esto hizo que hubiera un proyecto histórico permanente. El proyecto de reconstrucción de la monarquía visigoda, de la España perdida, mantiene una unidad de proyecto que no tienen otros lugares, esto es capital. 

En segundo lugar hay que tener en cuenta las incorporaciones sucesivas, en sus dos grandes series: las incorporaciones centrooccidentales, como son Asturias, Galicia, León, Castilla... y las incorporaciones del este de la península, como Aragón, principado de Cataluña (concentración de los condados catalanes, a la cabeza el de Barcelona), Valencia, Mallorca. Finalmente la incorporación de los dos reinos principales de Castilla y Aragón, luego añadida Granada y finalmente Navarra, que estuvo muy relacionada con Francia y con España, con ciudades que como Nájera ha sido aragonesa, castellana y navarra según las épocas. La incorporación de Navarra no se produce hasta final del reinado de Fernando el Católico, en 1512. Las Canarias son mucho más antiguas en cuanto a su unión que Granada. Las Palmas de Gran Canaria se funda en 1478. Hasta 1492 Granada no perteneció a la corona española. Conviene tener presente las fechas, porque explican muchas cosas.

Hay otros factores que favorecen la temprana nacionalización, como es el caso de la comunidad dinástica y familiar de los diversos reyes de España: Castilla, Aragón y Navarra. Esto hace que haya una afinidad de parentescos constantes con interacciones mutuas. Por ejemplo cuando un pretendiente tenía problemas en su reino, se establecía en otro, donde no era extranjero. En las batallas frente a los enemigos comunes había una colaboración fácil, como en la batalla de las Navas de Tolosa o en la batalla de Ponza, por los parentescos y por la comunidad de proyecto histórico.

Finalmente hubo un factor mayor, que es el imperativo de la unión para terminar la Reconquista. Reconquista que había ido muy rápidamente hasta Fernando III el Santo, después llega a languidecer, por haberse conquistado casi todo el territorio principal. Hay todavía un impulso en tiempos de Alfonso XI. La batalla del Salado es el último episodio activo de la Reconquista, pero desde 1350, año de la muerte de Alfonso XI, la cosa queda retrasada. No quedaba más que el reino de Granada, que era como una especie de protectorado de Castilla. Desde 1350 hasta 1492, la Reconquista se detiene durante mucho tiempo, ciento cuarenta años de inactividad, y es curioso que cuando se utiliza la expresión de "Los cinco reinos", como estudió Menéndez Pidal, y me parece muy interesante, que para completar la cifra de cinco reinos se cuenta ya con Granada, que era todavía un reino musulmán, pero que contaba en la ennumeración de los cinco reinos de España: Castilla, Aragón, Navarra, Portugal y Granada.

Cuando los Reyes Católicos establecen la unidad española, acometen la empresa del final de la Reconquista y frente a los ciento cuarenta años que no se avanza, en diez años, con una guerra relámpago, como se decía en la II Guerra Mundial, se hace la Reconquista de Granada. Por dos razones principales: porque los Reyes Católicos necesitan una gran empresa que mantenga la unidad. Esto lo vio muy claramente Maquiavelo, que dice que las empresas del rey de España, no son tal o cual victoria sino que despiertan "gran expectación", precisamente mantiene la tensión que favorece la unidad del país.

Por otra parte la conquista de Granada supone la contención del Islam ante la gran amenaza turca, después de la toma de Constantinopla, en 1453. Con la unión de todos los dominios musulmanes bajo la bandera turca, era esencial la eliminación de la cabeza de puente musulmana en Europa Occidental. No fue una conquista, la de Granada, beneficiosa sólo para España, sino para toda la cristiandad o lo que es lo mismo: Europa. Desapareció un gran peligro. Un reino musulmán en la península ibérica sería un peligro constante para toda Europa.

La conquista de Granada era la culminación de la conquista de Castilla, plenamente apoyada por Aragón, del mismo modo que Castilla apoya a Aragón contra Francia en los territorios italianos en manos de Aragón. Hay unos párrafos extraordinarios de Hernando del Pulgar en la Crónica de los Reyes Católicos, sobre como envían éstos unos mensajeros a los vascos, vizcaínos se llamaban entonces, para pedirles que manden una flota que se va a unir a la flota gallega y la andaluza para ayudar a los territorios aragoneses en Italia, amenazados por Francia. En una página realmente deliciosa, los vascos se muestran recelosos; por poco no matan a los enviados de los reyes Católicos. Los embajadores les replican que ellos son los mejores marinos y los mejores guerreros del mar, y que si no quieren participar, allá ellos y que se queden en su casa. Entonces los vascos se pican y organizan una flota muy buena, que se unen al resto de las flotas para la defensa de los territorios de la corona de Aragón en Italia. Allí empieza la actividad conjunta de las dos coronas.

Los reyes lo eran en los dos reinos conjuntamente, tanto en Castilla como en Aragón. La cooperación se mantiene en el tiempo. Cuando vuelva Colón de su primer viaje a América, los reyes lo reciben en Barcelona, en el salón del Tinell, es decir en España. Esto ya se refleja en las ennumeraciones que hace Nebrija, las continuas referencias a España. Se mantenían las cortes de los reinos precedentes, pero se actuaba de de manera única, como en una nación.

Sin embargo la unión con Portugal se frustra, principalmente por esa especie de disidencia que existe desde  la Edad Media y por la temprana expansión de ultramar que fortalece la conciencia de Portugal como tal, y hace que los portugueses sean celosos de su autonomía. Una anomalía en que la historia triunfa sobre la geografía. No hay que olvidar que la expansión inmensa del Brasil hacia el oeste, mucho más allá de lo que permitía en Tratado de Tordesillas se produce en la época en que las dos coronas, de España y de Portugal, están unidas, entre 1580 y 1640. La pertenencia a la misma corona permitió que el Brasil se extendiera enormemente hacia el oeste. Conviene poner los hechos en su lugar para que se entiendan mejor.

Lo más importante es que la existencia de ese proyecto unitario que se mantiene desde la invasión musulmana, permite una mayor cohesión, que crea mucho antes que otros países la unión nacional. Esto asegura la hegemonía española, que se va a establecer rápidamente.

Los Reyes Católicos tuvieron  un talento político extraordinario, tienen la voluntad de realizar empresas que se aseguren la unidad y una concepción dinámica del Estado. Una de las "Empresas" de Saavedra Fajardo, el símbolo del Estado era una flecha, con una leyenda que decía: "o sube o baja". Es decir el Estado está haciéndose o está deshaciéndose, se está integrando o se está desintegrando. Es una realidad dinámica, esto no se le había ocurrido a otras épocas. El Renacimiento ve que es una realidad que se va intensificando o perdiendo fuerza. Pues bien, los Reyes Católicos implantan una una concepción dinámica del Estado, lo que se llamará mucho después, una: "Weltpolitik", una política mundial. Conciencia de sus relaciones con el resto de Europa, pero inmediatamente, desde el descubrimiento de América, con el nuevo continente.

La diplomacia comienza inmediatamente, y casi toda la que existe en el Renacimiento es primariamente española. Hay un libro excelente sobre la diplomacia del Renacimiento, de Garrett Mattingly. Era diplomacia permanente, pues antes solo había embajadas específicas para cada asunto, a un país y a un rey, como la de Clavijo, en tiempos de Enrique III de Castilla al Gran Tamerlán. Pero las embajadas permanentes son un fenómeno renacentista, y primariamente española.

Pero hay otro factor que conviene explicar y es la fantástica eficacia de los españoles desde fines del siglo XV. Hablar de los españoles y eficacia, parece una contradicción. Pues no es así, los españoles son un ejemplo de eficacia absolutamente asombroso. No solo la unificación española, la toma de Granada o las campañas italianas. Sobre todo fue América. El hecho de que en un tiempo brevísimo, tres o cuatro decenios, los españoles estén en todas partes, en ese inmenso continente, de dificultades geográficas abrumadoras - sin contar los indios -. Que llenen de ciudades este tremendo continente, con enorme cantidad de refinamientos. Que recorran el océano Atlántico, y después el Pacífico, de caba a rabo. Si hubiera una manera de cuantificar lo que hacen los españoles en ese tiempo, si se pudiera medir con alguna eficacia, se  encontraría que no tiene comparación, que no tiene comparación con nada ni con nadie.

Los romanos se movían en unos espacios mucho más reducidos. Solamente ponerse en América era algo extraordinario. Cuando uno estudia las biografías de los que hacen los descubrimientos de América, hacen muchos viajes a América, van y vienen, a México y luego al Perú, como algunos virreyes, que fueron primero a uno y luego a otro país. Luego fueron a Chile y dieron la vuelta por el cabo de Hornos. Una cosa asombrosa. No olvidemos las Filipinas y todo el Pacífico. 

Si se pudiera cuantificar, y esto sería una empresa interesante, ahora que se hacen tantas tesis sobre cosas insignificantes. Como no se han hecho tesis sobre cosas que serían enormemente interesantes. No se ha hecho una sobre la cuantificación de lo que significaron estas épocas españolas. Cuando estuve en el Canadá me encontré que toda la costa oeste del Pacífico en este país, hasta Alaska, está lleno de nombres españoles, que estuvieron hasta el siglo XVIII. Cosa que los españoles, ni lo sabemos, ni lo queremos saber. Todo esto sorprende de una manera abrumadora.

Esta actitud de eficacia, esta actitud de empresa, es estrictamente renacentista, es moderna, es la modernidad, pero que está unida al proyecto medieval. Está unida a la identificación de España con el cristianismo. Los cristianos medievales se identifican con el cristianismo, se reconocen como cristianos y es el nombre que usan. La idea de la propagación del cristianismo es la médula, el nervio de toda la actuación española en América, no solo de la Iglesia. Hay una tendencia a atribuir a la Iglesia el mérito de la evangelización, pero era el instrumento de la evangelización, no su motor principal, pues era un proyecto de la corona y de los conquistadores. Cortés no piensa más que en la evangelización de México, de un modo obsesivo. El proyecto medieval de identificación con el cristianismo, proyectado dinámicamente con una actitud renacentista y moderna. Por eso España fue el catalizador de la modernización de Europa, sin ningún género de duda, desde fines del siglo XV a mediados del siglo XVI.

Es tan moderna esta actitud que en ella se incluyen también los errores, que son errores de la modernidad. Por ejemplo la pasión de la Edad Moderna por la uniformidad, una pasión racionalista. Esto es lo que explica que en vista de que España es un país cristiano, los españoles debían ser cristianos. Pero esto no se puede exigir, no se puede exigir la condición cristiana, esto lo sabían muy bien, pero luego no hacen caso, y por eso expulsaron a los judíos.

La expulsión de los judíos fue un acto típicamente moderno, presupone la exigencia d e una condición religiosa que no es exigible, pero que pertenecía a la condición moderna, el error de considerar que la religión permitida es la del país. Esto se aplicará en países católicos y protestantes durante toda la época moderna. Así pues la modernización comprende también los errores, no solo las virtudes o la eficacia.

Hay otra cosa más, es la permanencia de realidades políticas que no son naciones, como es el caso del Imperio, que es una dignidad espiritual, con poca trascendencia política. En el caso de Carlos V, es mucho más importante la condición de rey de España que la de Emperador. Cuando abdica Carlos V, le deja a su hermano el Imperio y la corona de España con  la monarquía en dos hemisferios pasa a su hijo Felipe II, que era lo realmente importante. El Imperio va a pendular hacia Austria, y se va a organizar desde Viena un sistema de convivencia de porciones europeas no nacionalizadas, acaso no nacionalizables.

No olviden ustedes, y esto tiene una actualidad sangrante, que las sociedades de los países de la zona balcánica, del sureste europeo, están de tal manera mezcladas, de tal manera entrelazadas en sus razas, religiones, lenguas, tradiciones, culturas, que es totalmente imposible hacer naciones homogéneas. Ahora se está hablando de esa monstruosidad llamada: "limpieza étnica". Pero esto no se puede hacer. Cada una de la llamadas "Repúblicas" de la antigua Yugoslavia tiene de todo, cada una tiene de todo. Tendría que atomizarse hasta casi hacerse cada casa un estado.

Todo este conglomerado se organizó en torno al gobierno austriaco, que luego se convirtió en Austro- húngaro, dando importancia al elemento magiar. Los eslavos se quejaban de que no tenían el equivalente que les diera su importancia, con razón. Pues el elemento eslavo era muy importante, como con los checos, los eslovacos, los moravos.

No se pudo nacionalizar toda Europa. Además surge como un elemento más dentro del mundo germánico, sobre todo a partir de la guerras del siglo XIX, la realidad de Prusia, que quería realizar la unidad  alemana, lo que hizo disminuir mucho el poder de Austria, sobre todo a partir de la guerra entre Austria y Prusia de 1866, que perdió Austria. Luego Austria fue destruida, torpemente, por los vencedores de la I Guerra Mundial, en 1919. Es el gran desastre que ahora estamos pagando, consecuencia de aquel tremendo error histórico, sobre todo histórico.

Ha habido una imitación de la estructuras nacionales. Se produce una segunda promoción de naciones en Europa, es el caso de Suecia, Holanda, Prusia, incluso en Rusia, aunque Rusia nunca ha sido una nación, pero en Rusia se forma una especie de nación europea, en tiempos de Pedro I el Grande (1672-1725), con la fundación de San Petesburgo frente a Moscú. San Petesburgo es el intento de una nación, de tipo europeo en Rusia. ero Rusia no era una nación, era otra cosa, era un país en expansión.

En este tiempo que hablamos se realiza la división entre dos tipos de realidades nacionales, las naciones que son intraeuropeas, simplemente europeas y las naciones transeuropeas, las naciones que se expanden más allá de sí mismas, hacia otros continentes. Concretamente España, Portugal e Inglaterra, que son las tres naciones transeuropeas. En cierto modo Rusia, pero no con el océano por medio, sino por tierra. El país más colonialista del mundo ha sido Rusia, que parte del gran ducado de Varsovia y de la monarquía moscovita. Por ejemplo en tiempo de Iván el Terrible, contemporáneo de Felipe II, eran una cosa muy pequeña, pero que van a llegar hasta el Pacífico y Alaska, que fue también rusa.

España se constituye desde muy pronto como una monarquía en los dos hemisferios, lo que se llamaría luego las Españas. Con esto pasa a otro orden de magnitud, y a otra configuración distinta. La peculiaridad de España se ha debido a su carácter transeuropeo, y como Europa en su conjunto es transeuropea. El carácter de España es pluscuaeuropeo. Ha sido un país más europeo que los demás, porque además ha querido ser europea después de la invasión musulmana. Los demás países europeos lo son porque no pueden ser otra cosa, pero España ha querido serlo, y después porque es transeuropea, se proyecta siguiendo la pasión de Europa por interesarse y apasionarse por el resto del mundo.

Todo esto ha tenido consecuencias varias, de las cuales tendremos que hablar más adelante. Una ha sido la organización de la Leyenda Negra, otra la aparición de un concepto que políticamente va a ser decisivo, sobre todo en los siglo XVII y XVIII: el concepto del equilibrio europeo; lo que llamarían los ingleses: the balance of power. España, evidentemente, desequilibraba este balance de poder, porque tenía otro orden de magnitud, mucho mayor que los demás.




     Lección VI: El Arte nuevo: de Leonardo a Juan de Herrera




Cada época tiene un centro de organización, un campo, una disciplina que constituye el núcleo de la vida de ese periodo. El Renacimiento significó muy principalmente, en su primera fase, sobre todo, la primacía del Arte. El pensamiento viene más tarde. El pensamiento filosófico tarda mucho tiempo en constituirse, propiamente como pensamiento moderno. Después del pensamiento medieval hay una fase, interesante en muchos sentidos, como es el caso del humanismo, pero que no es todavía propiamente pensamiento filosófico, que no se conseguirá hasta el siglo XVII.

Se produce una transformación de la estructura de las naciones europeas pero desde el punto de vista de la cultura hay un momento, fines del siglo XV, en el que el Arte se va a convertir en el centro de la vida renacentista. También la literatura tardará en madurar, muy dentro del siglo XVI y sobre todo en el siglo XVII.

Hay una primacía absoluta de Italia. La razón es que el cultivo del arte en Italia se había anticipado, con una actitud prerrenacentista ya desde el siglo XIII. No quiere decir esto que el arte haya comenzado en el Renacimiento, ni mucho menos. Lo que ocurre es que ha cambiado de significación. El arte en la Edad Media está subordinado a unas finalidades, especialmente religiosas. Lo mismo la arquitectura que las otras artes son primariamente religiosas. El valor artístico, aún siendo muy grande en el románico y el gótico, no es buscado desde el punto de vista directamente artístico, sino más bien desde el punto de vista de la religión.

En cambio el Renacimiento busca el Arte en sí mismo como manifestación de cualquier actividad. Hay un desplazamiento hacia la belleza desde otros aspectos de la realidad. A veces el Arte no se relaciona directamente con la belleza. A veces pienso que si un artista del Renacimiento resucitara ahora, tendría una serie de sorpresas no muy agradables, esto me parece evidente; con lo cual no quiero decir que lo que se llama arte ahora, no lo sea, sino que se entiende por arte una cosa muy distinta de lo que se entendía en el Renacimiento.

Un predominio italiano, pero esa influencia italiana se extiende muy pronto a la mayor parte de Europa, sobre todo a sus países limítrofes, mucho más tarde a la Europa del norte. Un ejemplo bastante interesante es el de España, que contra lo que suele pensarse es un país con ausencia de rupturas, uno de sus rasgos más interesantes. Todo el siglo XVI está constituido en España por la dualidad simultánea de dos estilos: el Gótico y el Renacimiento, pero que siguen enormemente vivos. Se siguen haciendo edificios góticos, como la catedral de Segovia. Se ha hablado del bilingüismo del arte español del siglo XVI, porque se usan los dos lenguajes, gótico y renacentista, con un fruto sumamente curioso y sumamente original en el arte plateresco, arte de compromiso o de síntesis de la inspiración gótica y de la inspiración renacentista.

Sin que se puede comparar la frecuencia, e incluso el valor del arte español de esta época, con el arte italiano, sin embargo hay una curiosa originalidad. He insistido mucho en que el gótico llegó a América. Hubo restos del estilo gótico en la catedral de Santo Domingo. Hubo tiempo para que llegara el arte gótico a América. El arte español llega a América y el Renacimiento juntamente con el Barroco tienen allí un desarrollo muy amplio, sobre todo este último, con factores muy importantes de innovación.

En esta época hay un sentido primario de la belleza, lo cual significa una invasión de lo profano. Es decir, el arte medieval es un arte primariamente religioso, subordinado a lo religioso, también en proporción muy alta en el Renacimiento, sobre todo en España. Pero la invasión de lo profano afecta a todos los géneros. Y hay algo muy curioso, que afecta a la personalidad de los artistas y de las formas artísticas. Es la interpenetración de las diferentes artes.

Los arquitectos del Renacimiento suelen ser también escultores, con gran frecuencia son también pintores. Los pintores y los escultores también hacen arquitectura, con gran frecuencia. Muchos de ellos son teóricos, son hombres cultos, influidos por el humanismo, que vuelven los ojos a los grandes teóricos del arte y de la arquitectura romanos. Traducen a los grandes autores romanos.

La gran renovación renacentista consiste precisamente en esa mezcla, en esa interpenetración de las artes. No solamente en las obras, sino también en los autores, que en general adquieren por ello un nivel más alto. El arquitecto adquiere prestigio superando a los grandes constructores de las catedrales, que eran más bien maestros de obras.

Siempre me sorprende cuando se habla de desarrollos técnicos, y es una objeción a ellos, porque las catedrales medievales, las románicas y sobre todo las góticas, que son enormemente complejas, extraordinariamente grandes y difíciles, están construidas normalmente por maestros de obras, por hombres empíricos que no tenían una gran cultura, con muy pocas matemáticas - porque se conocían muy pocas matemáticas - Pues las matemáticas superiores, la geometría analítica empieza en Descartes, el calculo infinitesimal viene de Leibniz y Newton. La mayor parte del álgebra superior es obra del Renacimiento. Es decir, con muy pocas matemáticas, con técnicas muy elementales, sin máquinas. Más que la fuerza del hombre o del animal, las máquinas elementales, construyeron obras maravillosas de técnica y belleza. Eso modera un poco nuestro orgullo técnico actual.

Los arquitectos del Renacimiento son personas cultas, muchos de ellos saben latín y traducen obras de arquitectura romanas. No son artesanos, son artistas, con prestigio personal, tanto del artista como el prestigio del arte. Los grandes artistas del Renacimiento tienen acceso a los papas, son grandes figuras, algunos de ellos escritores, componen poesía. Son tipos humanos distintos a los de la época anterior, tienen mucho más que ver con los humanistas.

Otro elemento capital, junto a la belleza se une la grandeza. Se busca la grandeza, hombres como Brunelleschi o Leonardo, Miguel Ángel, Palladio, Herrera en España. Sus obras están definidas, en cierto modo, por la grandeza. Hay un espíritu científico, se hacen cálculos mucho más complejos. Las máquina son cada vez más complicadas, con la ayuda de la geometría. Todo esto está aliado con la pasión. No olviden el elemento de pasión del Renacimiento. Pasión que aparecerá en todo. Los artistas son entusiastas, los pensadores también.

El ejemplo del nacimiento de la astronomía moderna se realiza desde el punto de vista del entusiasmo. La idea del infinito produce una exaltación, todo es fruto de la mentalidad renacentista. Piensen en la magnificencia de los palacios que se construyen sobre todo en Italia. En casi todas las ciudades del centro-norte de Italia hay un número increíble de palacios espléndidos, de gran belleza y de gran suntuosidad. Otros como el palacio de Carlos V en Granada, junto a la Alhambra, me gusta ver esos dos edificios juntos, o el palacio de Medinaceli en Cogolludo. Por no decir el monasterio del Escorial, lo que es palabra mayor y merece hablar de él más detalladamente. O los castillos franceses más ornamentales, como el de Foix o el de Tours.

Se construyen las catedrales renacentistas de gran valor, mezclada alguna ve con el gótico, como la de Florencia. Otras menos conocidas como la de Granada, poco estimada, la de Málaga, la de Jaén y tantas otras, con el ejemplo máximo de San Pedro de Roma, monumento incomparable por su belleza y grandiosidad. 

El máximo símbolo de esta actitud podría ser Miguel Ángel. Es primariamente escultor, pero es el autor de San Pedro y de la Capilla Sixtina. En él convergen los grandes géneros artísticos. Luego Leonardo o Botticelli, probablemente en más depurado artista de la belleza femenina, y Rafael y Correggio, Durero en Alemania, Bellini, Giorgione, Veronés, más tarde Tintoretto. La figura extraña del Bosco, partado de la belleza en sentido esctricto. No se explica la afición que tenía Felipe II por el Bosco, no por el Greco, su San Mauricio no lo quiso para el Escorial, por eso el Greco no se afincó en el Escorial, sino que siguió en Toledo. Tengo una predilección especial por el San Mauricio, en eso y en tantas cosas más me diferencio de Felipe II. Es interesante la afición al Bosco de Felipe II, lo que demuestra un interés por una forma de arte, inquietante y sumamente extraño, que apela, no a la belleza, sino a ciertas zonas más oscuras de la realidad, a otras zonas misteriosas e inquietantes, con cierto fondo de perturbación. Es muy interesante. 

En España la pintura no fue demasiado notable en esta época, hasta muy a finales del siglo XVI no tiene relevancia, ni importancia creadora como en otros lugares. En cierto modo ocurre también con la pintura francesa, no digamos la inglesa. Incluso hay un caso curioso; la pintura flamenca que había sido absolutamente extraordinaria al final de la Edad Media, sobre todo en esa época que el holandés Huizinga había llamado "El otoño de la Edad Media", en el libro espléndido con ese mismo título, es decir el siglo XIV y parte del XV. La pintura flamenca había sido extraordinaria y de enorme influencia. Sin embargo lo propiamente renacentista no penetra todavía. Sin embargo la pintura hispano-flamenca es muy notoria en España, por la influencia de Flandes y por el matrimonio de los hijos de los Reyes Católicos, el príncipe don Juan y doña Juana, con los también hermanos Felipe el Hermoso y Margarita, herederos del trono de Borgoña.

Cuando se habla de cambio de dinastía no es tal, porque la herencia, si no hubiera muerto el príncipe don Juan, la herencia hubiera sido, en vez de Don Juan y Margarita, la de Felipe y doña Juana. La herencia hubiera sido exactamente igual. Ni se interrumpió la continuidad dinástica, pues la continuidad dinástica se conservaba en las mujeres, como efectivamente fue reina doña Juana. Cuando se habla del paso de los Trastámara a la casa de Habsburgo, es una exageración.

Hay una cierta desigualdad de las incorporaciones nacionales a las diferentes artes. Sigue siempre el predominio de Italia. No solamente el arte italiano es fabulosamente creador, en cantidades que asombran. Entre el siglo XII y el siglo XVIII los italianos no han hecho otra cosa que edificar, esculpir y pintar. Además la influencia italiana fue enorme en los demás países. En general todos los maestros italianos pasan un tiempo en otros países. La mayor parte de los artistas de los otros países van a aprender a Italia, que es la matriz general del arte del Renacimiento. Casi todas las formas de arte de los otros países son como manifestaciones y ramificaciones de un tronco originario italiano. Italia es la matriz del arte del Renacimiento.

En España hay esa originalidad de la asociación entre los elementos góticos con los que son puramente renacentistas. Es el caso de la universidad de Alcalá o la universidad de Salamanca, las grandes edificaciones de Valladolid, de lugares insospechados de los que no se habla, como el pueblo de Mahamud, en la provincia e Burgos, cerca de Lerma; en el que hay una iglesia gótica increíble, y a muy pocos kilómetros está Santa María del Campo, con una iglesia renacentista de Siloé y Berruguete o el palacio de Monterrey. En un pueblo de Soria llamado Morón de Almazán he encontrado una torre parecida a la del palacio de Monterrey, aunque más pequeña. Hay una presencia de estas formas, donde las dos inspiraciones, gótica y renacentista, conviven. Una de las muestras de la originalidad del arte español de esta época. 

Sobre todo, lo que me interesa en este curso, en esta visión transversal de Europa, hay un enorme sistema de influencias y transmisiones. Al mejorar la condición social de los artistas se acentúa su movilidad, son más estimados, son mejor pagados. Se han encontrado muchísimos documentos sobre este lo que se paga a los artistas. Mi hijo Fernando ha  estudiado muy detalladamente el pago a los artistas en el siglo XVI en España, pero es difícil interpretar esos pagos por no conocer exactamente el valor de la moneda. Pero se mueven en un nivel de holgura que les permite ir de un país a otro muchas veces y conocer diferentes lugares. Hay un trasiego de influencias, de posesión de los descubrimientos de otros artistas. Se leen los textos de los clásicos y de los modernos que también escriben sobre arte. El Greco anotaba los márgenes de su Vitrubio y tiene una gran cantidad de ideas sobre arquitectura y arte, que se han conocido hace cuatro días. A veces se enfrenta a un gran maestro romano, con la convicción de que tenía una distinta voluntad artística. 

El arte se convierte, pues, en el centro organizador de la vida en los países de Europa en la época del Renacimiento. Hay un elemento que hay que tomar en cuenta: es el lujo. Europa crea bastante riqueza en este tiempo, que proviene de muchas cosas. Es el caso del comercio de la lana, creador de gran riqueza en España e Inglaterra. En una provincia que era relativamente pobre como Soria había grandes rebaños de ovejas y el palacio de los condes de Gómara, palacio renacentista enorme en el centro de Soria capital era debido a la riqueza de la lana. Luego vino la seda, el comercio de las especias, el comercio de América. Existe un enriquecimiento en toda Europa.

Gran cantidad de palacios de nueva construcción en Italia, Francia, Austria, en España mucho menos, a pesar del oro y la plata de la Indias, que no hacían más que cruzar España, no se quedaba. Se invertían principalmente en las empresas transnacionales que parecían importantes para España, como por ejemplo la lucha contra la reforma, la defensa del catolicismo, las guerras de Flandes, las guerras contra Inglaterra.

Los palacios de los nobles españoles eran sumamente modestos, caserones con escudo, y cuando tenían algo más de dinero y querían hacer algo se hacían construir una espléndida capilla en la catedral correspondiente. Comparen una catedral española y una catedral francesa, estas últimas tienen las naves y punto final, las catedrales españolas consisten principalmente en capillas, costeadas por tal o cual noble, por ejemplo en Toledo. Como ven son dos maneras de sentir el lujo y la religión. Dos maneras de valorar la riqueza o el dinero.

La riqueza no había llegado todavía mucho a Inglaterra, luego lo sería como consecuencia del comercio exterior y las posesiones fuera de las islas británicas. Algo parecido le ocurría a Holanda, no digamos a los países escandinavos. Había un predominio de la riqueza de las ciudades italianas, no de todas, sobre todo las ciudades comerciales como Génova o Venecia. El comercio del Mediterráneo todavía subsiste, pero va a disminuir considerablemente por la cada vez mayor presencia turca y porque el Atlántico va a tener una importancia cada vez mayor.

Braudel hizo el estudio del mundo Mediterráneo, principalmente desde el punto de vista económico, en la época de Felipe II. Otro historiador: Pierre Chaunu ha realizado un enorme estudio sobre Sevilla y el Atlántico, sobre los primeros siglos de la economía americana. Pero durante los primeros tiempos la economía de esas ciudades italianas no se vio afectada por los cambios históricos. El caso de Barcelona es también significativo, su prosperidad disminuyó mucho con el protagonismo Atlántico y apareció el bandidaje al empobrecerse, como se refleja en el Quijote y su referencia al bandidaje de Cataluña. No se recuperó el nivel de riqueza hasta los decretos de Nueva Planta en los primeros años del siglo XVIII, al desaparecer las aduanas interiores y abrirse el comercio con América, y la emigración a este continente.

El desarrollo del arte, como vemos, también tiene una base económica. Aunque siempre queda la duda de como se pudieron hacer las fantásticas catedrales de la Edad Media con los escasos recursos de ese tiempo. Si un país quisiera construir una de las grandes catedrales, como Chartres o Toledo o Sevilla. No habría riqueza para costearlas, porque el trabajo se pagaba muy poco. Solamente un retablo sería hoy impagable, no sé si se ha realizado el cálculo de lo que podría costar, pero lo que hoy se puede considerar como comparable es el costo de las autopistas. En el Renacimiento la producción total del arte puesta en términos económicos sería algo realmente asombroso. 

En Europa desde mediados del siglo XV a finales del siglo XVI pone la vida a una carta, la carta de la belleza, cosa nueva, porque interesa la belleza como tal. Esto tuvo mucho que ver con el advenimiento de la Reforma. Hay problemas teológicos, problemas de conciencia, de religiosidad profunda, lo que ustedes quieran, pero es evidente que un detonador de la Reforma es el escándalo que le produce a Lutero, Roma. Pero Roma era esto. Era la cabeza de la cristiandad, la residencia del Pontífice y era un emporio de arte, de belleza, de belleza de todo tipo, pagana, cristiana. Todo esto puesto al servicio de la religión, pero muy indirectamente. Esto se asocia a una cierta vida licenciosa, la poesía, la literatura en general y las costumbres. Y este buen monje sajón llega Roma, se encuentra con todo esto, con sus corrupciones, con todos los defectos, y esto le produce una impresión e escándalo absoluto.

En gran parte ese escándalo es producido por el culto a la belleza, la fascinación por el arte. Esto le resultaba desconocido, y le parece que es lo que cuenta. Pero tampoco era eso, pues la religiosidad seguía siendo profunda, tanto en católicos como en protestantes, el ascetismo estaba presente. La figura de san Ignacio de Loyola es de una austeridad y de una dificultad enorme, se recorrió media Europa a pie y cojeando de una herida de guerra en el sitio de Pamplona. Llegó a Jerusalén andando y se movió por todas partes con un atillo y un bastón por todo equipaje. Con una especie de ascetismo que nos parece inhumano. No era solo en Papa Borgia el único que representaba el cristianismo en esos años.

Todo esto no lo llegó a entender Lutero, que solo vio corrupción. Lo que llevó a una ruptura que significa la de dos concepciones distintas de la vida y de la religión. Su reacción será la de entrar a saco en todo lo que había entonces. Veía a Roma como a la antigua Babilonia, la ramera de la Iglesia, son expresiones que emplea todo el tiempo. Hay una especie de intolerancia hacia este mundo, que podría tener elementos de novedad, de sorpresa, de escándalo, pero a lo largo de la historia ha habido mucha diferencia entre los países, frente a la homogeneidad actual. Se vestía de una manera distinta en cada sitio y de cada profesión o rango social, ahora es muy difícil adivinarlo.

Viendo los cuadros de los diversos de los distintos países es posible distinguir a las personas según sus formas de vestir. Cosa ya difícil a partir del siglo XVIII, por la progresiva homogeneidad en la indumentaria. Los retratos de Washington se parecen bastante a los de Carlos IV. Se produce una uniformización que antes no existía. Pero siempre en las clases más altas, cosa que en las más populares, todavía se ven en sus características propias. Los viajes de Moratín por distintos países de Europa son buena muestra de ello, con personajes llenos se sabor popular.

En esa época se van formando los estereotipos de los países. Se forman las figuras de los países según una visión muchas veces caricaturesca, como por ejemplo en las obras de Gracián. Se identifican por diferentes rasgos los países. Todavía en tiempos próximos había unas figuras que se vendían en forma de postales sobre la diferentes regiones españolas, esto hacía que hubiera una idea muy ligera, pero intuitiva de cada provincia o región española. Ahora esto no existe, incluso se está borrando esa imagen sobre los diferentes países, por la uniformidad de las vestimentas.

En el Renacimiento esta uniformidad no existía, y había una mayor sorpresa, con choques, a veces incomprensiones y odios. La Leyenda Negra antiespañola se nutrió mucho de esto. Se culpa a los españoles de la expulsión de los judíos, pero en Italia llamaban judíos a los españoles, porque había muchos judíos en España antes de su expulsión o se pensaba que era así. A veces se juzgaba a un pueblo por lo contrario de lo que era.

Por primera vez la comunicación entre los pueblos de Europa era posible, porque antes no lo era, la gente viajaba muy poco. Solo viajaban los estudiantes siguiendo a sus maestros, a Oxford, París, Salamanca, Bolonia. Aprovechando el cristianismo y la cultura latina europea esto era posible, pero de manera muy minoritaria. Pero poco a poco empiezan a surgir las barreras nacionales como consecuencia de las barreras lingüísticas, y por la aparición de los estados modernos. La religión será la religión de cada país.

Las diferencias se acentúan, al mismo tiempo que se hacen presentes los diferentes países que van surgiendo. Al arte tiene una importancia capital, porque el arte es visible. La arquitectura tiene una importancia inmensa. Las ciudades son el resultado de la arquitectura. La impresión de un grabado antiguo de una ciudad es de belleza. La ciudad antigua es un conjunto armonioso y bello. Como en los grabados que mandó hacer Felipe II a Antonio de las Viñas, todas las ciudades españolas eran bellísimas, como se ha visto en esos grabados, que hace unos años fueron reproducidos en un libro muy bello. La arquitectura tenía un sentido utilitario, pero también ornamental, lo lograban con formas armoniosas, de torres, cúpulas, tejados. Lo único que se parece hoy a una ciudad antigua es Nueva York, porque tiene Skyline, tiene perfil.


La torre aparece como elemento decorativo en los pueblos sencillos, aunque Jovellanos tuviera hostilidad a las torres, pues le parecía un desperdicio en una buena economía. Pero cómo levanta el paisaje, qué magnífica inversión es una torre. Los pueblos sin torres son tan deprimentes.

Ahora se ven las catedrales como si fueran algo solo para la Iglesia, pero era lo verdaderamente comunal, donde se hacía la vida de relacíón. Imagínese lo que era tener la catedral de Toledo en tu ciudad. La vida religiosa era un espectáculo público del que gozaba todo el mundo. Era lo más comunal que había. El goce artístico que suponía tener cerca una gran construcción catedralicia era muy grande, las obras artísticas además no había que traducirlas. Esta es la diferencia frente a la literatura o el teatro o el pensamiento. Los habitantes de la Edad Media casi todos analfabetos, eran, sin embargo conocedores de las sagradas escrituras por las ilustraciones de la fachadas de las iglesias y de las obras de arte que las representaban. Eran propiedad comunal, propiedad comunal de Europa. Hay un entrelazamiento de influencias y de gozo general de esta magnificencia, de este esplendor, de belleza y de grandeza.




     Lección VII: Lo germánico y lo románico: Lutero y la Reforma



Se hacía sentir desde hacía mucho tiempo, incluso desde fines del siglo XIV, y durante el siglo XV, una necesidad de reformas dentro de la Iglesia. Había habido una serie de herejías a lo largo de la Edad Media, pero que no tenían grandes consecuencias. Es el caso de los cátaros, los albigenses, posteriormente los husitas, particularmente en Bohemia... fenómenos bastante localizados y que no tenían mucho arraigo ni perduración.

Había bastante desorden eclesiástico, la moralidad del clero no era lo deseable. Es decir la necesidad de una reforma se hacía sentir muy vivamente durante más de un siglo. En cambio la reforma luterana tiene un carácter muy distinto, desde los primeros decenios del siglo XVI y tiene una continuidad que se prolonga hasta hoy. Además es el fermento de otra serie de movimientos religiosos distintos del luteranismo, pero que sin embargo hacen causa común con él. Se constituye una comunidad protestante, que como comunidad propiamente no existe. El número de confesiones que se denominan protestantes es enorme.

La reforma luterana tiene una consecuencia sumamente grave, que es la división de la cristiandad. Es otra cosa que los movimientos heterodoxos que aparecen en el cristianismo medieval, más bien eran erupciones parciales dentro del cuerpo general de la Iglesia. Esto tiene una razón más allá de lo puramente religioso, al mezclarse lo religioso con elementos enteramente distintos, elementos sociales y elementos históricos. Creo que se trata de la irrupción de lo germánico frente a lo románico.

Lo románico ha sido dominante, desde que el centro de la cristiandad era Roma, salvo el periodo de Avignon, que fue uno de los síntomas de trastorno dentro de la iglesia en la Edad Media, en el momento en que hay dos Papas, y en algún momento tres. Todo esto eran aflicciones dentro de una Iglesia establecida. Además los países de mayor influencia en la Iglesia eran las ciudades italianas, España en la medida en que es cristiana y una gran parte Francia, con un peso enorme en la Edad Media. Por razones demográficas y de riqueza material. Al mismo tiempo está la universidad de París, que es un centro intelectual y teológico de gran importancia en toda Europa. Por todo ello la influencia románica es decisiva en la Iglesia hasta el Renacimiento.

Martín Lutero nació en el año 1483 y murió en el año 1546, era un alemán sajón, originariamente eclesiástico de la orden agustina. Tuvo una vida religiosa muy intensa, era un monje muy cumplidor. No era versado en hebreo ni en griego, manejaba algo estas lengua, pero trabajaba cotidianamente con los textos latinos. Tradujo al alemán, primero el Nuevo Testamento, luego el Antiguo Testamento, y lo tradujo a uno de los dialectos alemanes, al "alto alemán" o "hochdeutsch", que recibió de Lutero un impulso tan importante como para convertirse en la lengua culta de Alemania, lo que llamamos hoy alemán, simplemente.

Escribe Lutero en alemán la mayor parte de su obra, lo cual es significativo, pues era el latín el idioma de la mayor parte de los católicos, el luteranismo se realiza en forma escrita y en forma hablada muy principalmente en lengua alemana, lo cual indica la vinculación a lo germánico y que los destinatarios de la obra de Lutero son precisamente los alemanes. El año 1510 Lutero está en Roma, y le produjo verdadero escándalo. Encontró una Roma refinada, paganizada, volcada a las formas artísticas contemporáneas, con un culto por la belleza en todas sus formas, incluidas las formas reales y vivientes. Cierta corrupción de costumbres, de paganismo. Todo esto le parece, a este austero sajón, una tremenda corrupción, nada que ver con el auténtico cristianismo.

Lutero tiene una idea del cristianismo muy directamente bíblica. El rasgo que va a diferenciar al luteranismo frente al catolicismo es su apego extraordinario a la Biblia, contrario a la actitud de los países católicos, que han tenido muy poca frecuentación de la Biblia. Los protestantes han tenido en sus casas siempre un ejemplar de la Biblia, en los países católicos empieza ahora a tenerse en casa, aunque temo que no se lea mucho.

La contrapartida de esto, que es encomiable, ha sido en fijarse exclusivamente en la Escritura y considerar que la religión se agota en la Escritura. Esto no lo ha creído nunca el catolicismo, pues considera que la Revelación termina con el último apóstol, pero sigue en la vida de la Iglesia, y hay lo que se llama la Tradición. Es un error del protestantismo el fijarse solo en la Escritura, incluso se puede prescindir de ella si no se está de acuerdo con cierta parte de la misma.

Esta mala impresión que la produjo a Lutero la vida de Roma, fue muy importante, quizá no inmediatamente, pero fue fermentando en el alma de Lutero. Le llevó a una actitud de desprecio y de desconfianza hacia Roma. Aparece una incompatibilidad de estilos, más importante de lo que parece. Algo parecido a lo que contaba el cardenal Newmann, que tenía un gran empeño por explicar a los ingleses que ser católico no quería decir ser italiano. Por eso mismo el profundo germanismo de Lutero lo hace sentirse incómodo ante lo romano.

A todo lo anterior hay que sumar el asunto de la Indulgencias, que parece lícito y valioso, se había convertido en un gran negocio. Pero valiéndose de esa excusa y de otras más rompe con la Iglesia y la autoridad del Papa, llegando a inventar un contenido doctrinal bastante alejado del Catolicismo.

Lutero es consciente de la nación alemana, pero que le faltaba una figura estatal, que ya estaba fraguando en Francia o Inglaterra, ya en España, pero en Alemania había una fragmentación enorme, además en continuo cambio. El principio moderno de una religión en un estado, produciría una locura ante esta fragmentación. El que en un principado se siga una religión y en el contiguo otra distinta, resultará un disparate.

El mundo alemán es para Lutero lo inmediato, lo más importante. Es un mundo muy complejo, porque había en primer lugar el Imperio, continuación del Sacro Imperio Romano Germánico, que luego se trasladará a Austria, pero hay además los príncipes, las ciudades... y hay también un pueblo campesino que va a tener una importancia extraordinaria. El Emperador es Carlos V, pero es primariamente rey de España, magistratura más importante, pero la Reforma afecta a Carlos V por su condición de Emperador. Los que han iniciado esa reforma son súbditos del Emperador.

Cuando Carlos V abdica del Imperio en su hermano Fernando, el centro pasa a ser Viena. Pero Viena pertenece a la parte de los países germánicos romanizados, frente a aquellos no romanizados, que es a los que se dirigía Lutero. Hay una gran diferencia entre los países germánicos, entre los que fueron romanizados, como Austria y Baviera, algo de Renania y los que no fueron romanizados. Estos últimos mantienen una actitud meramente germánica, aquellos en los que va a prender más el protestantismo. Esta diferencia entre lo germánico y lo románico se extienden también a los países de lengua alemana.

Austria ha permanecido católica, Baviera también, lo mismo con una parte de Renania. En cambio Westfalia y las demás partes de Alemania es donde prende realmente el luteranismo, y los otros países que dependen del Imperio y no son germánicos, permanecen fieles al catolicismo, como en caso de los checos, eslovacos, polacos. Las otras partes eslavas, no relacionadas con el Imperio, gravitarán hacia el mundo ortodoxo, del cristianismo griego.

Es una historia complicada y no se  entenderá la historia de Europa si no se tiene en cuenta esta situación. Va a haber una oposición al imperio austriaco por parte de los alemanes protestantes, rivalidad que se va a mantener hasta nuestra época. Cuando en el siglo XVIII adquiere gran importancia Prusia, puramente luterana, mantendrá una rivalidad con Austria, que seguirá en el siglo XIX, fomentada por Bismarck. En 1866 Prusia derrota a Austria, a partir de entonces se cimentan las bases del Imperio Alemán, con capital en Berlín, como nuevo centro de lo germánico, frente Viena.

La Reforma es originariamente germánica. Es la entrada en el mundo religioso y no solo religioso de lo germánico. Junto a Lutero aparece un gran humanista Melanchthon, que quiere decir en griego "tierra negra", y otros que escriben también en alemán. La patria de los humanistas era la lengua latina, pero estos humanistas, luego luteranos, fueron una excepción. Hay otra figura de la Reforma, muy importante, que era Zwinglio, suizo de lengua alemana. 

El luteranismo se extiende sobre todo a la zona de Alemania indicada anteriormente, a la Suiza de habla alemana, a Estrasburgo, ciudad alsaciana, gravitando siempre entre Francia y Alemania, donde se habla un dialecto alemán, aunque se ha sentido más francesa que alemana a lo largo de la historia.

Luego aparece una figura muy importante, que es Calvino, francés. Escribe en latín o en francés, pero al final se establece en Suiza, en Ginebra, ciudad de lengua francesa, con conexión estrecha con la Suiza alemana, la mayor porción de Suiza. Calvino va a tener una influencia muy considerable, puesto que lo que prospera del luteranismo fuera de la zona germánica es el calvinismo. En Holanda no son luteranos, son calvinistas, lo mismo que en Escocia. En Inglaterra, a medida que el anglicismo se acerca al protestantismo, se ve más influida por el calvinismo, sobre todo la iglesia presbiteriana.

La influencia del luteranismo queda restringida a lo germánico, en cambio la parte del mundo germánico romanizado se mantiene fiel al catolicismo.

Por otra parte hay una violencia extraordinaria. La Reforma aparece asociada desde el principio a movimientos sumamente violentos, no solamente a los choques entre católicos y protestantes, que van a combatir en Alemania muy directamente, sino que existe también la tremenda guerra de los campesinos, guerra terrible, fuera del mundo alemán no se tiene idea muy precisa. Lutero tomó pronto partido contra los campesinos. Hay un profesor protestante de París que da los siguientes datos sobre esa revuelta campesina: costó cien mil muertos, cinco mil anabaptistas fueron ejecutados, se incendiaron unos mil conventos y castillos. Terrible violencia religiosa solo en Alemania.

Las guerras religiosas en Francia entre hugonotes y católicos durante el siglo XVI fueron tremendas. Las violencias fueron enormes en los Países Bajos, también en Inglaterra y en Escocia. En España no hubo todo esto, pero existió la Inquisición, lo que supuso un precio bastante oneroso. Evidentemente el número de víctimas de la Inquisición es pequeñísimo, aunque su influencia social fue muy grande.


Lo importante es que se produce una división enormemente profunda en Europa, hay intentos de avenencia, con diversos fracasos y finalmente la Guerra de los Treinta Años, desde 1618 hasta 1648, que termina con la paz de Westfalia. Fue de una ferocidad absolutamente increíble, con una capacidad de devastación y de crueldad, que dejó a la mayor parte de Europa en ruinas. España no se vio afectada porque no se combatió allí. España interviene en la guerra junto con el Imperio austriaco, contra los países propiamente protestantes y contra Francia, que siendo un país católico, Richelieu hace que luche con los protestantes contra los católicos. Por razones políticas más que religiosas.

LAs zonas en que se combatió fueron devastadas, incendiadas, saqueadas, llenas de crímenes. Europa quedó en gran parte arruinada, pero no se resolvió nada. Ni los católicos eliminaron el protestantismo, ni los protestantes eliminaron el catolicismo. La terrible partida quedó en tablas. Entonces se produjo la necesidad de aceptar la situación de una Europa dividida. Se llegó a la idea de que había que entenderse. Se llegó al concepto del equilibrio europeo, el precipitado de la Guerra de los Treinta Años.

En dicha guerra se fue produciendo un progresivo aumento de la politización, en que lo religioso pasa a un segundo plano. Es una guerra llevada a cabo en gran parte por tropas mercenarias, de gran eficacia y ferocidad, con grandes jefes militares. Tropas inseguras, dependientes de quien pagaba mejor. 

Se produjo finalmente una alianza contra España, con el pretexto del catolicismo, pero en el fondo contra España. La Leyenda Negra fue un factor de resonancia para justificar esa alianza, aunque arranca de muy principios del siglo XVI, pero tiene un rebrote extraordinario a mediados del siglo XVII. Leyendo a Quevedo o, sobre todo, a Saavedra Fajardo





Continuará, 

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